Suena el segundo Tik Tak del jueves 14 de julio en SEMANA y suena por el lado de la pelea Ericsson-Apple. Para quienes teníamos uso de razón en aquellas épocas, no se nos pueden olvidar los grandes escándalos de corrupción de Ericsson en Colombia.

El pago de sobornos de parte de la compañía sueca fabricante de equipos de telecomunicaciones fue habitual entre 1998 y 2001, por lo menos. Ericsson denominó a estos sobornos como un sistema de pago de intermediarios, pero muy pronto se reveló que lo que había era un esquema de sobornos que se le fue saliendo de las manos.
Pero en su época, y además relacionados con la entonces estatal Telecom, esos sobornos de Ericsson fueron un gran escándalo. No deja de producir curiosidad por qué Ericsson obtuvo en Colombia la patente de conectividad 5G como de manera muy fácil y calladita.
Pleitos semejantes con Apple mantiene también la compañía Sueca en países como Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Bélgica, Brasil, pero según dicen sus voceros, Ericsson escogió a Colombia para intentar operar esa patente porque el país tiene una eficaz protección de la propiedad industrial transparente y rápida. Quién sabe si Ericsson escogió a Colombia por otras facilidades que hacen recordar el pasado.
El hecho es que se ganó la patente cuando en el mundo se discute si una tecnología como las 5G es un patrimonio de la humanidad y, por lo tanto, no sería patentable. Lo lógico es que no, que no lo sea, es como si fuera patentable el uso de la luz del sol o del viento; lo que puede ser patentable son el tipo de aparatos que se utilicen para acceder a esta tecnología.
Por cuenta de la patente de la Ericsson, Apple quedó obligada a pagarle una comisión altísima sobre cada aparato que venda con acceso a 5G. El juez colombiano entonces resolvió prohibir la importación al país de los aparatos que incorporen acceso a tal tecnología hasta que Apple no le pague a Ericsson lo que ya le debe.
Dos cosas extrañas ocurrieron alrededor de la concesión de esta patente. Uno, que para tomar la decisión judicial a favor de Ericsson y tomar las medidas cautelares, nunca se oyó la versión de Apple, como si la empresa sueca hubiera presentado su demanda contra Apple de manera encubierta.
La red por excelencia además es neutral, no debe tener dueños, no es de Ericsson, ni muchísimo menos, pero se comete la ridiculez inevitable de que se respeten los aparatos ya comprados con esta tecnología, porque, ¿qué se le va a hacer? Y los que ya existen en stock en los centros de comercio. Lo que no se puede es importar comercialmente ni tabletas ni teléfonos.
Ahora solo falta que aparezca un juez que les prohíba a las compañías que proveerán esta tecnología instalarla en el país, o sea, más bien los condena este juez a vivir en el pasado o a comprar los celulares y tabletas que se le antojen a la sueca Ericsson. De paso, no sobraría investigar cómo fue que se ganó Ericsson tan increíble patente.
