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Aterrador: árbol cae en carrera séptima con 90 y abejas atacan a 30 perros y sus paseadores. Dos mascotas ya fallecieron

Los paseadores de las mascotas vivieron momentos de angustia tratando de socorrerlas mientras eran atacadas. Las abejas, que son esenciales


Dos perritos murieron y siete más resultaron heridos luego de que un enjambre de abejas cayera de un árbol y los picara en un sendero ubicado en la Carrera Séptima con calle 90, en Bogotá.

Los hechos ocurrieron sobre las 9:00 de la mañana del lunes 6 de junio cuando un grupo de paseadores se dirigió a la zona de recreación a donde usualmente llevan varias mascotas para jugar.

Las abejas son esenciales para el ciclo de la vida en el planeta. Y no son por naturaleza agresivas, pero las fuertes temporadas de lluvias que azotan a Bogotá, algunos árboles del sector se han visto muy afectados. En una mala coincidencia, cuando los paseadores llevaban las mascotas por ese lugar, de un momento a otro, un árbol se desplomó y dentro del mismo había un panal de abejas que inmediatamente empezó a picar tanto a los seres humanos como a los perros.

“Nosotros hemos traído a los perros a este espacio desde hace 18 años que estamos en este negocio familiar y nunca nos había pasado algo parecido”, explicó Anderson Rodríguez, uno de los paseadores afectados.

El momento que vivieron fue realmente aterrador. “Todos los perros empezaron a bajar a la Séptima, corriendo nerviosos, algunos de ellos se enredaban entre las ramas de los árboles y teníamos que ayudarlos para llevarlos a las clínicas”, explicó.

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Sin embargo, explica el joven, si bien llamaron a emergencias sobre las 9:05 de la mañana, una vez ocurrieron los hechos, no fueron auxiliados por el camión de Bomberos sino hasta una hora después, a pesar de su insistencia, debido a la gravedad de la situación.

En medio del caos por la emergencia, los paseadores afectados llamaron a los dueños de las mascotas y muchos de ellos acudieron en su ayuda.

Una de ellos fue Carolina Toro, la dueña de Polo, una de las mascotas que, a pesar de los esfuerzos por salvarle la vida, no aguantó el veneno de las abejas en su cuerpo y falleció.

“Yo llegué con mi novio y Polo estaba aún de pie, con las picaduras, pero de un momento a otro se desmayó. Salí corriendo sobre la Séptima para que algún carro me llevara a una veterinaria pronto”, contó a SEMANA la joven.

Un vehículo de transporte de mascotas finalmente se detuvo y la llevó a la clínica. “A pesar de lo fuerte que era Polo, tuvo un paro y murió sobre las 12 del día”, contó la afectada.

Para Anderson se trató de un momento muy complejo. “Todos corríamos para atender a los perritos, en ese momento estábamos cinco personas con cerca de 30 perros”, explicó.

Los perritos afectados fueron llevados a diferentes clínicas veterinarias y al menos dos de ellos se mantienen con pronóstico reservado y luchan por sus vidas.

Mientras tanto, los paseadores también se vieron afectados por las picaduras. “Yo tengo más de 50 picaduras en la cabeza y el cuerpo y a mi esposa tuvimos que llevarla a urgencias y ya se recupera”, dijo el joven.

Los paseadores afirmaron que esto es algo que nunca les había pasado en los años que lleva su negocio y tienen un sinsabor debido a que, a pesar de que llamaron a emergencias, no recibieron la atención que esperaban.

“Ya hicimos llegar todo el reporte de lo ocurrido a la Alcaldía de Chapinero y las autoridades locales para que este tipo de hechos se atiendan con mayor brevedad y no terminen en tragedia”, agregan.

Entre tanto, Toro, una de las dueñas afectadas, afirmó que ha recibido mucho cariño y apoyo por parte de la comunidad que tiene mascotas en la zona.

“Somos una comunidad de cerca de 125 personas que llevamos a nuestros perritos al parque del Virrey y todos han sido muy comprensivos y nos han apoyado mucho, porque eso es lo que necesitamos empatía y apoyo, esto es un hecho que no es culpa de nadie, es un tema de la naturaleza y por eso lo que necesitamos es amor y apoyo por parte de todos”, afirmó la joven.

Rodríguez concluyó que “en el momento de la emergencia, los perritos se unieron a nosotros, si yo subía por un perro herido ellos iban junto a mí, si bajaba igual me acompañaban, es una lección de vida que ellos nos dan, porque muestran que están ahí a pesar de todo apoyando”.