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El libro Este es el cordero de Dios revela la denuncia de un hombre que fue abusado sexualmente por 38 sacerdotes de Villavicencio, cuando este era monaguillo. - Foto: Twitter @mariapmonto

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Tribunal amparó la circulación de libro que denuncia abusos cometidos por sacerdotes

Tres clérigos de la Iglesia católica impulsaron varias tutelas para impedir que se publique el texto de investigación del periodista Juan Pablo Barrientos.

El controversial libro de la Editorial Planeta Este es el cordero de Dios, una investigación del periodista colombiano Juan Pablo Barrientos, seguirá vendiéndose al público en todas las librerías del país, según lo ratificó el Tribunal Superior de Villavicencio.

Los clérigos Carlos Julio Beltrán, Wilson Alirio Sandoval y Fernando Rodríguez Lozano han interpuesto varias tutelas para impedir que la obra siga circulando, pero la más reciente demanda fue improcedente. Entre otras razones, los dirigentes católicos argumentan que el libro “viola sus derechos a la honra, el buen nombre e intimidad”.

El Juzgado Segundo Civil del Circuito de Villavicencio - Meta negó la solicitud de los sacerdotes de ordenar la suspensión, reproducción, comercialización y venta del libro porque supuestamente “ha afectado su ámbito laboral, social y personal, atendiendo la labor sacerdotal que ejercen”, refiere el diario El Espectador, que tuvo acceso a este fallo.

La decisión del Tribunal fue sustentada en que los derechos supuestamente violados por el periodista “no se lograron probar por los accionantes dentro del demandatorio, pues no se aportó prueba siquiera sumaria, que así las acreditara”.

Sin embargo, esta instancia destacó que, por el contrario, el periodista Barrientos si sustentó las denuncias que expone en el libro, ya que “la información divulgada proviene de una labor investigativa periodística de 15 meses, aproximadamente, derivada no solo de una denuncia penal, sino también de solicitudes y derechos de petición”, acota el fallo.

El periodista y escritor expone en su libro Este es el cordero de Dios, la historia de un hombre que denunció haber sido abusado sexualmente e inducido a la prostitución por 38 sacerdotes de la Arquidiócesis de Villavicencio cuando era niño.

Sin duda una denuncia controversial que ha atraído a los lectores, ávidos de conocer cómo ocurrió este sorprendente hecho dentro de la Iglesia católica colombiana.

El Tribunal Superior de Villavicencio consideró que la información y datos revelados en la obra del periodista “a pesar de ser disconformes para los involucrados, respetan su presunción de inocencia”. Adicionalmente, manifiesta la sentencia, lo sostenido en el libro se encuentra amparado “por la libertad de expresión” y el acceder a las pretensiones de los religiosos “podría causar una afectación intensa a dicho derecho fundamental del periodista Juan Pablo Barrientos y de todos los sujetos que sean titulares de algún tipo de derecho sobre la producción audiovisual del texto”.

El pasado 19 de noviembre, el portal Noticiero del Llano reseñó que un fiscal de Bogotá, a cargo la investigación penal contra 38 sacerdotes de la Arquidiócesis de Villavicencio involucrados posiblemente en actos sexuales con menores, citó a declarar a Monseñor, Óscar Urbina Arteaga y al Vicario, William Prieto.

En las investigaciones que adelanta el ente persecutor judicial, busca establecer si el jerarca de la Iglesia, arzobispo, Óscar Urbina, conoció de la situación, y qué medidas adoptó para esclarecer la denuncia de un ciudadano que asegura haber sido abusado sexualmente durante su adolescencia cuando era acólito o monaguillo, de una de las parroquias en la capital del Meta.

Destaca el medio digital de Villavicencio que en una de las acciones judiciales, en el Tribunal Superior del Distrito Judicial de Villavicencio, ordenó rehacer la actuación y vincular a otras entidades como la Conferencia episcopal, la misma Fiscalía y otras, a fin de que relaten qué tanto han avanzado sobre el particular, dentro de las investigaciones de rigor.

Por último, debido a que las investigaciones no avanzaban en Villavicencio, el denunciante solicitó el traslado a Bogotá, y, de hecho, el Fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa Delgado, aceptó la petición y ordenó priorizar dicho expediente asignándolo a la Unidad Delegada para la Integración y articulación de Enfoque de Género, Infancia y Adolescencia, dependencia adscrita al Despacho de la vicefiscal, Martha Yaneth Mancera, en la capital de la república.