Durante los últimos días, en varias zonas del país, los colombianos han experimentado fuertes lluvias y temperaturas considerablemente bajas, por cuenta de un fenómeno meteorológico que llegó al país denominado el frente frío, que arribó a la costa Caribe del país y que está afectando las regiones Caribe, Andina y Pacífica, con especial atención en zonas del golfo de Urabá, Córdoba, Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, Cesar y el centro y sur de La Guajira.
También ha afectado sectores en Antioquia, Norte de Santander, Eje Cafetero, Tolima, Huila, Valle del Cauca, Cauca, Nariño y áreas de la Amazonía, de acuerdo con el Sistema de Gestión de Riesgos en un comunicado.

El Ideam ha precisado que para este fin de semana, del sábado 7 y domingo 8 de febrero, se prevé un aumento generalizado en las lluvias en gran parte del país. La mayor relevancia la tendrá la región Caribe y sus zonas costeras, además del norte y occidente de la región Andina y la región Pacífica.

Tras esta preocupante situación, el Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres en la Sala de Crisis Nacional de la UNGRD recomendó al presidente de la República, Gustavo Petro, declarar una nueva emergencia económica para financiar la atención y la recuperación de los territorios afectados por las emergencias asociadas al frente frío.
La entidad asegura que la declaratoria permitiría tomar medidas urgentes para enfrentar la crisis.

“La nueva declaratoria de emergencia constituye la respuesta a un episodio sobreviniente, caracterizado por lluvias asociadas a un frente frío que ha intensificado la frecuencia y magnitud de los eventos en el Caribe, el Pacífico y el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina”, indica la entidad.
Además, detallan que los hechos recientes evidencian que el país atraviesa una situación excepcional, marcada por eventos extremos inesperados que han alterado el funcionamiento normal del Estado y superado su capacidad de respuesta. Por ello, es clave analizar la declaratoria.
“El país enfrenta la confluencia excepcional de una ruptura climática persistente y la ocurrencia de nuevos eventos hidrometeorológicos de alta intensidad, que han generado afectaciones directas en infraestructura crítica y en servicios esenciales, sobrecargando al Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, mientras las capacidades fiscales resultan insuficientes para atender las emergencias”, precisa el comunicado.

