Son varios los congresistas procesados por el escándalo de la Unidad para la Gestión del Riesgo (UNGRD), entre ellos Wadith Manzur, que, de forma insólita, logró posesionarse como senador, aun con semejante lío con la justicia y privado de la libertad.

El senador, que ganó la discusión para lograr su posesión, le apostó a más. Quería quedar en libertad declarando la improcedencia de la medida de aseguramiento en su contra ante la misma Corte Suprema de Justicia que lo encerró.
Este martes se conoció la decisión del alto tribunal en la que advierten que no se cumplen los requisitos para la solicitud de la defensa del congresista y, por tanto, debe continuar privado de la libertad y cumpliendo la medida de aseguramiento en su contra por los delitos atribuidos en el expediente.
“De lo expuesto se concluye que el solicitante no demostró que la Sala Especial de Instrucción hubiera impuesto la detención preventiva a Wadith Alberto Manzur Imbett sin competencia, al margen de las formas propias del proceso o con desconocimiento del derecho de defensa”, señaló la Corte Suprema.

Los magistrados advierten que nada tiene que ver la terminación del periodo legislativo y el inicio del siguiente con la medida de aseguramiento, puesto que son escenarios diferentes; el primero no complementa el segundo y el segundo no depende del primero, tampoco son subsidiarias.
“Por último, las circunstancias posteriores a la imposición de la medida, como la terminación del período constitucional 2022-2026 y la situación funcional actual del procesado, no son objeto de este control, que recae sobre la legalidad de la decisión al momento de su proferencia”, insistió la Corte Suprema de Justicia.

Los magistrados advierten que el senador Manzur no formuló reparos contra la acreditación de los fines constitucionales de la medida, consecuencia directa de imponerla, y tampoco, según la Corte Suprema, atacó el juicio de idoneidad, necesidad y proporcionalidad efectuado por la Sala Especial de Instrucción.
