Una falla en las luces del vehículo puede ser suficiente para que un carro no obtenga el certificado de revisión tecnomecánica.

La revisión tecnomecánica no solamente comprueba el estado de los frenos, las llantas o la suspensión. El sistema de iluminación también hace parte de las pruebas que deben superar los vehículos para obtener el certificado.

De hecho, la normativa colombiana establece diferentes defectos relacionados con las luces que deben ser identificados durante la inspección. Entre ellos aparecen problemas de funcionamiento, daños físicos y deficiencias en determinados sistemas de iluminación.
La falla en las luces que puede hacer reprobar un carro
Uno de los problemas que puede llevar al rechazo del vehículo es que alguna de las luces obligatorias no funcione correctamente.
La reglamentación contempla, entre otras, las luces direccionales, de freno, de reversa, de estacionamiento y las delimitadoras o de posición. También se revisan los comandos encargados de encender y conmutar las luces.

Por ejemplo, el no funcionamiento de una luz de reversa puede constituir un defecto que lleve a reprobar el vehículo. La Superintendencia de Transporte ha utilizado precisamente este caso en una investigación contra un CDA, al señalar que una falla de este tipo podía configurar un defecto de tipo A.
También se consideran las condiciones físicas de las luces. La norma contempla como defecto el mal estado que implique riesgo de desprendimiento o la ausencia de las pastas o vidrios de las luces direccionales, de freno, reversa y estacionamiento.
¿Qué luces revisan en la tecnomecánica?
Antes de acudir a un Centro de Diagnóstico Automotor, el propietario debería comprobar que funcionen correctamente:
- Luces direccionales.
- Luces de freno o parada.
- Luces de reversa.
- Luces de estacionamiento o parqueo.
- Luces delimitadoras o de posición.
- Luces altas y bajas, y sus respectivos comandos.
- Indicadores luminosos del tablero relacionados con sistemas esenciales del vehículo.
La Superintendencia de Transporte recuerda que las pruebas de la revisión técnico-mecánica incluyen, entre otros componentes, frenos, luces, suspensión, dirección, llantas, sistema eléctrico y emisiones contaminantes.
Si el vehículo no supera la revisión, el propietario tiene 15 días calendario para corregir los defectos encontrados y regresar al mismo CDA para una segunda inspección sin costo adicional.

En esa segunda visita se revisan los aspectos que provocaron la reprobación. Si el propietario deja pasar el plazo o el vehículo vuelve a incumplir las condiciones exigidas, deberá iniciar nuevamente el proceso y asumir el costo correspondiente.
Por eso, una bombilla que no enciende, una luz rota, una direccional que presenta fallas o un problema en las luces de reversa no debería dejarse para el día de la revisión.
