El asesinato por sicariato de Luis Gabriel Gutiérrez Garzón, escolta del empresario Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, ocurrido el 11 de febrero de 2026 en el norte de Bogotá, sigue generando repercusiones públicas y personales mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los hechos y responsabilizar a los autores del ataque.
El crimen fue perpetrado frente a un gimnasio ubicado en la calle 85 con carrera séptima, cuando ambos hombres salían de ese establecimiento y fueron atacados a tiros por al menos una persona que llegó en motocicleta.

En una entrevista con CityTV, la esposa de Gutiérrez, Emma Rozo, ofreció un relato detallado de la última conversación que sostuvo con su esposo antes de que ocurriera el atentado.
Según Rozo, esa mañana de trabajo mantuvieron dos conversaciones: la primera cuando él salió temprano hacia sus labores, y la segunda alrededor de las 11:30 a. m., cuando Gutiérrez la llamó mientras ella llegaba a la oficina para hablar sobre “asunto del niño, porque tenía unos exámenes”.

Rozo narró que, después de esos intercambios, “en la noche nos hablamos antes de las 7, porque él muchas veces me recoge en la oficina para llevarme hasta la casa”. Sin embargo, el encuentro no se pudo dar. Este detalle impactó particularmente a la mujer, quien comentó: “Nunca hubo un comentario de que algo malo estaba pasando o que algo haya pasado con él (…) nunca me dijo que de pronto le hubieran amenazado algo”.
La familia, sumida en el duelo, también ha expresado públicamente su exigencia de justicia para esclarecer el homicidio y evitar que el caso quede impune. A través de declaraciones en varios medios, los allegados a Luis Gutiérrez han pedido justicia en el caso; su esposa mencionó que “quedan unos niños sin papá. No es justo. Investiguen”.

En paralelo con las declaraciones de la viuda, las autoridades han señalado que ya se habría identificado a al menos una persona presuntamente involucrada en el atentado, según lo reportado por Rozo, aunque no quedan claros los detalles ni la veracidad de esa información, aspecto que la propia entrevistada reconoció desconocer con precisión.
El avance de la investigación se encuentra en curso, con la Fiscalía General de la Nación y las autoridades policiales analizando videos de seguridad y declaraciones para establecer la responsabilidad penal de quienes cometieron el doble homicidio. El caso continúa bajo la lupa de la opinión pública en Colombia, mientras los familiares de las víctimas esperan resultados claros que permitan dilucidar los motivos y las circunstancias que rodearon este acto de violencia.
