El proceso de licitación para ejecutar cuatro de los seis tramos de la nueva Calle 13 quedó oficialmente sin adjudicación, luego de que el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) confirmara que no recibió ninguna propuesta al cierre de la convocatoria.

La decisión implica declarar desierto el proceso correspondiente a las obras, valoradas en 2,3 billones de pesos, que hacen parte de uno de los proyectos de infraestructura vial más ambiciosos para la capital.
La contratación buscaba desarrollar los tramos 3, 4, 5 y 6 del corredor, comprendidos entre la carrera 69F y el río Bogotá, con intervenciones que incluyen la adecuación de la vía para la operación de TransMilenio, la construcción de nuevas calzadas para tráfico mixto, ciclorrutas y amplios espacios públicos, con el propósito de fortalecer la movilidad y la conectividad entre Bogotá y el occidente de la región.
A pesar de que no se presentaron oferentes para la construcción de la nueva calle 13 que llevó a declarar desierta la licitación, @OrlandoMolanoP director del @idubogota dijo que los recursos están garantizados y por eso buscarán reuniones con posibles oferentes nacionales e… pic.twitter.com/06F8ypupOl
— Manuel Salazar (@manolitosalazar) July 31, 2026
Pese a la falta de interesados, el director del IDU, Orlando Molano, aseguró que el proyecto continuará adelante y enfatizó que los recursos para su ejecución están completamente garantizados.
El funcionario anunció que la entidad iniciará una ronda de reuniones con gremios, contratistas y posibles oferentes nacionales e internacionales para identificar las razones que desmotivaron la participación en el proceso y ajustar las condiciones antes de abrir una nueva licitación.
“Vamos a reunirnos con Fasecolda, la Cámara Colombiana de la Infraestructura, las agremiaciones y los contratistas para entender las razones por las cuales no se presentaron oferentes. Cuando estemos absolutamente seguros, volveremos a abrir la licitación para que este proyecto sea una realidad”, afirmó Molano.
El director del IDU explicó que, desde el inicio de la actual administración, el proyecto fue objeto de varias modificaciones con el propósito de hacerlo más atractivo para el mercado.
Entre los principales cambios destacó la división de dos grandes contratos en cuatro tramos independientes, el incremento del presupuesto en más del 30 %, pasando de $ 1,3 billones de pesos a los recursos actuales, así como el aumento de los tiempos de preconstrucción de seis a quince meses y de ejecución de obras de 28 a 36 meses.

Asimismo, señaló que se mejoraron aspectos relacionados con la administración, los imprevistos, la utilidad de los contratistas y la implementación de un tercer turno de trabajo para facilitar la ejecución del proyecto.

Aunque estas modificaciones no fueron suficientes para atraer oferentes, el IDU aseguró que revisará nuevamente los pliegos de condiciones, teniendo en cuenta las observaciones del sector constructor y procurando mantener la protección de los recursos públicos.
La entidad espera relanzar el proceso una vez existan condiciones que generen mayor confianza entre los posibles participantes y permitan avanzar en una obra considerada estratégica para la movilidad de Bogotá.
