Lucas Murillo, el menor de edad que le pidió ayuda al presidente Abelardo De La Espriella para su tratamiento, permanece bajo vigilancia médica tras una cirugía de aproximadamente ocho horas realizada en la Fundación Cardiovascular de Colombia.
Su mamá, Andrea García, explicó qué viene ahora para el niño de siete años.

La familia mantiene la esperanza
La intervención a la que fue sometido Lucas representa un nuevo paso en el tratamiento de su condición cardíaca.
Después de la operación, su mamá explicó que la atención se concentra en ver cómo responde su organismo a los cambios realizados durante el procedimiento.
En conversación con Recap BLU, Andrea García señaló que las próximas 72 horas son especialmente importantes. La preocupación de la familia está puesta en que el cuerpo del niño pueda adaptarse a la nueva circulación y en evitar complicaciones posteriores a la cirugía.
“Queda lo más difícil, que su cuerpo reciba esta nueva anatomía”, explicó la mamá de Lucas durante la entrevista.
También manifestó su esperanza de que los órganos del menor y las presiones en sus pulmones respondan adecuadamente a la intervención.
García contó que otro de los aspectos que mantienen atentos a los médicos es evitar que se produzca un sangrado considerable y conseguir que el organismo del niño permanezca estable durante esta etapa de recuperación.

¿Qué dijeron los médicos sobre la cirugía?
Andrea García confirmó que los médicos les habían informado que la cirugía estaba funcionando. Sin embargo, la madre ha sido cuidadosa al hablar de la evolución de Lucas y reiteró que el niño continúa en una situación crítica.
“Nos han dicho que le esperan 72 horas críticas al niño”, explicó García. También señaló que la familia evita ser demasiado optimista en esta primera etapa, debido a la condición del menor.
La operación se suma a un largo historial médico de Lucas. Según explicó Andrea García, su hijo ya había enfrentado tres cirugías de corazón abierto y alrededor de 11 cateterismos, además de otros procedimientos.

García calcula que Lucas ha pasado por aproximadamente 23 procedimientos médicos, incluidos tratamientos relacionados con el corazón y otras intervenciones.
La cirugía que finalmente se realizó había sido descartada antes por la hipertensión pulmonar que presentaba el menor. En algún momento, según contó su mamá, incluso se había contemplado la posibilidad de un trasplante cardíaco.
