Un nuevo y violento ataque se registró en la tarde de este martes, 12 de mayo, sobre el corregimiento de Potrerito, zona rural de Jamundí, sur del Valle del Cauca. Allí, las disidencias del frente Jaime Martínez han lanzado más de diez artefactos explosivos sobre la población civil y la Fuerza Pública. Hay varios policías lesionados por esquirlas.

Este ataque terrorista se suma al ocurrido hace apenas 24 horas en el sector El Cedro, corregimiento de San Antonio, donde, según fuentes oficiales, las disidencias lanzaron 23 granadas contra los uniformados que hacían presencia en ese lugar.
Esta situación llevó a la suspensión de clases de las dos escuelas de San Antonio por un riesgo latente contra los menores de edad. En esta semana también se conoció que el sanguinario frente Jaime Martínez, que delinque en el noroccidente del Cauca, Jamundí, Dagua y zona rural de Buenaventura, recomendó a la población civil estar alejada de estaciones de policía o lugares con aglomeración de personas.

Los enfrentamientos en El Cedro
“Gracias a la reacción oportuna de la Fuerza Pública, se han logrado derribar dos drones y la aviación del Ejército ya se encuentra apoyando las operaciones para contrarrestar estos hechos”, confirmó una fuente del Ejército consultada tras los ataques de este lunes.
El militar que fue herido producto de los ataques tuvo que ser atendido por heridas de esquirlas en una de sus piernas, una lesión que no denota gravedad.
En ese municipio, los ataques de los disidentes de las extintas Farc son recurrentes. El más reciente registrado había sido el sábado 9 de mayo de 2026, cuando autoridades del corregimiento de Potrerito reportaron ataques con explosivos contra la subestación de Policía.
El jueves 7 de mayo, en el corregimiento de Robles, ocurrió otro delito en el que se usaron explosivos y drones para atacar a la Policía Nacional.
“La presión sostenida que venimos ejerciendo ha afectado de manera significativa sus economías ilícitas, especialmente el narcotráfico, así como su accionar delictivo. Ante esta ofensiva de las Fuerzas Militares, estos criminales recurren al terrorismo y a la ejecución de crímenes de lesa humanidad en un intento desesperado por aliviar la presión y generar un impacto mediático que oculte su debilitamiento”, señaló el Ejército Nacional.
