Una investigación realizada por Profamilia, una organización que se define como la abanderada en la defensa de los derechos humanos, sexuales y reproductivos en Colombia, revela un preocupante panorama vivido por los menores de edad en Cali y Medellín, dos de las tres ciudades más importantes de Colombia, y en los municipios de Uribia y Dibulla, en La Guajira.
El estudio se realizó en esos cuatro municipios por sus brechas sociales, su diversidad cultural y su potencial de transformación, según la fuente.

Profamilia dio a conocer que en el diagnóstico Somos Visibles: generaciones sin violencias, realizado con apoyo del gobierno de Canadá, fueron entrevistadas 8.500 personas.
La conclusión es tajante: “Más de la mitad de las niñas, niños y adolescentes encuestados ha vivido algún tipo de violencia en el último año; una de cada cuatro ha experimentado violencia psicológica”.
“El estudio recogió la voz de más de 8.500 personas, entre ellas 6.333 niñas, niños y adolescentes, 1.004 madres, padres o cuidadores, 212 docentes y directivos de instituciones educativas y 960 personas del entorno comunitario, lo que permitió construir un diagnóstico territorial sobre las vivencias y situaciones que sostienen estas violencias en el hogar, la escuela y la comunidad”, explicó Profamilia en un comunicado.

Los testimonios permitieron conocer que “las violencias basadas en género afectan, con frecuencia, desde edades tempranas. El 58,4 por ciento de niñas, niños y adolescentes reconoce haber vivido al menos una situación de violencia de género durante el último año, mientras una de cada cuatro personas ha experimentado violencia psicológica”.
Otro de los hallazgos fue que más del 60 por ciento de las personas reportó “haber experimentado violencia física o psicológica en el entorno familiar en algún momento de su vida, y en el entorno comunitario esta cifra supera el 50 por ciento”.
Además, permitió establecer que un número limitado de los entrevistados reconoce qué constituye una violencia basada en género.

“En promedio, solo el 53,9 por ciento de niñas, niños y adolescentes identifica estas violencias, una proporción que desciende hasta 33,7 por ciento en zonas rurales de Uribia y Dibulla”, comunicó Profamilia.
Como si fuera poco, el diagnóstico también evidenció la existencia de una brecha entre la experiencia de sufrir algún tipo de estas violencias y la activación de mecanismos de denuncia.
“En el entorno familiar, las denuncias formales oscilan entre el 6 por ciento y el 14 por ciento, y en los últimos doce meses rara vez superan el 20 por ciento, influenciadas por factores como la naturalización de la violencia, el miedo a represalias, la cercanía con la persona agresora y la dependencia económica”, señaló la organización.
Los resultados de la investigación fueron revelados en el marco de la conmemoración del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, y buscan eliminar ese tipo de hechos.

Además, permitirá el desarrollo de un proyecto que busca impactar a más de 9.500 personas, entre ellas más de 7.000 niñas, niños y adolescentes, en Medellín, Cali, Uribia y Dibulla (La Guajira) durante cuatro años, entre 2026 y 2029.
“Para Canadá es un orgullo apoyar el proyecto Somos Visibles, una iniciativa que pone en el centro los derechos de niñas, niños, adolescentes y jóvenes en Colombia. No podemos hablar de futuro mientras persistan las violencias basadas en género, por eso celebramos esta alianza con Profamilia, que busca generar oportunidades para que cada niña, cada mujer y cada joven pueda vivir sin miedo y con plena autonomía”, dijo la embajadora de Canadá en Colombia, Elizabeth Williams.
