Una nueva denuncia del personero de Tuluá, Alejandro García Trujillo, puso en el centro de la discusión las presuntas presiones que estaría enfrentando por el ejercicio de sus funciones. El funcionario aseguró que, por medio de un tercero, recibió un mensaje en el que le exigían aceptar dinero y le advertían que, de no hacerlo, “arreglarían de otra forma”. Según García, la persona que le transmitió el mensaje aseguró que este provenía del hijo del alcalde de Tuluá.

El personero hizo énfasis en que no recibió directamente el mensaje del hijo del mandatario local y que no está señalándolo como responsable de un delito. Su denuncia se concentra en poner en conocimiento de las autoridades lo que, según relató, le fue comunicado y en pedir que se establezca quién estuvo detrás de la presunta intimidación.
“Porque hoy ocurrió un nuevo hecho que considero muy grave y que no puede analizarse de manera aislada. Por medio de un tercero me hicieron llegar un mensaje en el que se me indicó que debía aceptar dinero y que, si no lo hacía, ‘arreglarían de otra forma’. La persona que transmitió el mensaje manifestó que este provenía del hijo del alcalde”, aseguró García Trujillo.
El funcionario sostuvo que las autoridades ya conocen la situación y serán las encargadas de determinar el origen del mensaje, su propósito y las personas responsables. También explicó que considera que el episodio debe ser tomado con especial seriedad debido al lenguaje utilizado y a los antecedentes de seguridad que, según dijo, ha enfrentado durante su periodo como personero.
“No se trató simplemente de una invitación o de una conversación informal. Me dijeron que debía aceptar dinero y que, si no lo hacía, la situación se arreglaría ‘de otra forma’. Por el lenguaje utilizado y por los antecedentes de amenazas y hechos contra mi seguridad, tengo el deber de tomarlo con toda seriedad”, manifestó.
García Trujillo aseguró que no pretende hacer una calificación penal de lo ocurrido ni anticipar conclusiones, pues esa tarea corresponde a la Fiscalía General de la Nación. Su posición, según explicó, es entregar la información disponible, conservar las pruebas y solicitar garantías para poder continuar ejerciendo sus funciones.
El personero también se refirió al contexto en el que se han producido los hechos y rechazó que la situación pueda ser descrita simplemente como un enfrentamiento personal con el alcalde.
García explicó que llegó a la Personería luego de ganar un concurso público de méritos y que su elección se produjo conforme al procedimiento establecido por la ley. Según su relato, desde el comienzo su elección y la independencia de la entidad no habrían sido bien recibidas por el alcalde y algunas personas cercanas a su administración.

“Mi deber como personero no es agradarle al alcalde ni actuar en su contra. Mi deber es defender los derechos de los ciudadanos, proteger el interés público y vigilar la conducta de quienes ejercen funciones públicas”, señaló.
En ese contexto, el funcionario insistió en que no está responsabilizando directamente al alcalde por las amenazas que asegura haber recibido. Según dijo, sí existe una serie de acontecimientos que, a su juicio, debe ser revisada por las autoridades para establecer si existe alguna conexión.
“Estoy señalando que mi elección no fue bien recibida por el alcalde y que han existido actuaciones provenientes de personas que han formado parte de su entorno político y administrativo. Eso hace parte del contexto y no puedo ocultarlo”, afirmó.
Sin embargo, García fue enfático en que no tiene elementos para afirmar que el mandatario haya ordenado una amenaza o cometido un delito.

“Pero no estoy afirmando que el alcalde haya ordenado una amenaza o cometido un delito, porque no tengo una decisión judicial que así lo establezca. Lo que exijo es que se investigue con independencia, que se determine si existe alguna conexión entre estos hechos y que ninguna posición de poder interfiera en la actuación de las autoridades”, agregó.
Denuncias contra exsecretario de Educación
Dentro de los antecedentes que el personero relacionó con la situación aparece el exsecretario de Educación Rober Posada. García aseguró que, a través de una página en redes sociales, se difundieron publicaciones atribuidas al entonces funcionario en las que se le relacionaba con bandas delincuenciales y con la muerte de un concejal.
El personero rechazó categóricamente esos señalamientos y aseguró que decidió denunciarlos ante la Fiscalía debido a su gravedad y al impacto que podían tener sobre su seguridad y la de su familia.
“Una cosa es la crítica, incluso una crítica fuerte contra un funcionario público, y otra muy distinta es realizar señalamientos que pueden poner en peligro su vida y afectar gravemente su nombre y el de su familia. Yo rechazo categóricamente esas afirmaciones y, por su gravedad, las denuncié ante la Fiscalía General de la Nación”, manifestó.
De acuerdo con García, esa actuación penal ha avanzado y la Fiscalía presentó escrito de acusación contra el exsecretario. El personero, sin embargo, aclaró que ese paso procesal no equivale a una condena y que será un juez de la República el encargado de determinar una eventual responsabilidad penal.
“El señor Posada conserva su presunción de inocencia y será un juez de la República quien determine si tiene o no responsabilidad penal. Yo no estoy buscando que sea condenado a través de los medios; estoy pidiendo que la justicia actúe y que el proceso avance con todas las garantías”, sostuvo.
El funcionario también explicó que la Personería adelantó una actuación disciplinaria relacionada con la documentación que el entonces secretario habría presentado para su nombramiento. Según García, ese procedimiento terminó con una sanción de destitución.
Frente a otras actuaciones disciplinarias que estarían en curso, el personero manifestó que existen procesos relacionados con diferentes hechos, aunque se abstuvo de entregar detalles que puedan estar sometidos a reserva o de anticipar decisiones.
“No voy a recibir dinero”
Uno de los puntos centrales de la denuncia es el supuesto ofrecimiento económico que, según García, habría recibido a través de un tercero. Ante la pregunta de si intentaron comprarlo, el funcionario respondió que lo que puede afirmar es que recibió un mensaje en el que se planteaba que debía aceptar dinero y que, si no lo hacía, se procedería de otra manera.
El personero aseguró que su decisión fue rechazar cualquier ofrecimiento y mantener la independencia de la institución.
“No voy a recibir dinero, no voy a negociar la ley y no voy a someter las decisiones de la Personería a presiones políticas, económicas o violentas”, afirmó.
García también explicó por qué decidió hacer pública la situación a través de medios nacionales, pese a que los hechos ya fueron puestos en conocimiento de las autoridades. Según manifestó, visibilizar el caso representa una medida adicional de protección.
“No pretendo reemplazar una investigación penal por un debate mediático, pero el país debe saber que un personero municipal está siendo presionado mientras cumple funciones de vigilancia y defensa de la ciudadanía”, dijo.
En su relato, el funcionario sostuvo que las amenazas contra un integrante del Ministerio Público tienen una dimensión institucional, porque pueden afectar el ejercicio independiente de las funciones de control y defensa de los ciudadanos.
El personero aseguró que este no sería el primer episodio que afecta su seguridad. Según García Trujillo, durante su periodo ha enfrentado campañas de señalamiento, amenazas y hechos graves relacionados con su seguridad, incluidos atentados que, de acuerdo con su versión, fueron denunciados ante las autoridades.
Por razones de seguridad, el funcionario manifestó que no entregará detalles que puedan comprometer las investigaciones. También sostuvo que existen denuncias, documentos y actuaciones institucionales que permitirían verificar los hechos que está poniendo en conocimiento público.
Sobre si tiene miedo, García reconoció que existe preocupación, aunque aseguró que esa situación no determinará las decisiones de la Personería.
“Naturalmente, existe preocupación. Sería irresponsable negar el riesgo cuando existen amenazas y antecedentes tan graves. Pero una cosa es sentir preocupación y otra permitir que el miedo gobierne las decisiones de la Personería”, afirmó.
El funcionario agregó que ha adoptado las medidas recomendadas por las autoridades y que continuará actuando con prudencia. Su posición, según expresó, es mantener la independencia de la institución pese a las circunstancias.
García Trujillo también fue consultado sobre una eventual renuncia. El personero aseguró que las amenazas no pueden convertirse en el mecanismo para determinar quién ejerce la función pública.
“Continuaré cumpliendo mis deberes mientras exijo al Estado garantías efectivas para proteger mi vida, la de mi familia, la de los funcionarios y la de las personas que han conocido estos hechos”, señaló.
El funcionario indicó que cualquier decisión sobre su permanencia deberá tomarse de manera responsable y atendiendo las recomendaciones de seguridad, pero dejó claro que no quiere que sea una intimidación la que determine su actuación.
Frente a quienes lo acusan de politizar la Personería, García respondió que precisamente su posición ha sido mantener a la entidad al margen de intereses partidistas y de las disputas entre el alcalde y sus contradictores.
“Politizar la Personería sería ponerla al servicio de un partido, del alcalde o de sus opositores. Eso es precisamente lo que me he negado a hacer. La Personería no es una dependencia de la Alcaldía, pero tampoco es una trinchera política contra el alcalde. Es una institución del Ministerio Público al servicio de todos los ciudadanos”, sostuvo.
Pide garantías a las autoridades nacionales
García Trujillo pidió a la Fiscalía General de la Nación investigar los hechos con prontitud e independencia y solicitó a las autoridades de seguridad adoptar medidas para protegerlo a él y a quienes eventualmente puedan participar como testigos.
También pidió el acompañamiento de los organismos nacionales de control para garantizar el ejercicio autónomo de la Personería.
“No estoy pidiendo privilegios. Estoy solicitando las garantías mínimas para cumplir una función pública sin presiones, ofrecimientos de dinero ni amenazas”, manifestó.
A pesar de las circunstancias, el personero aseguró que la entidad continúa atendiendo a la comunidad, defendiendo los derechos humanos, acompañando a poblaciones vulnerables, interviniendo frente a posibles afectaciones de derechos ciudadanos y ejerciendo vigilancia sobre la administración pública.
Finalmente, García Trujillo hizo un llamado a los ciudadanos para que continúen acudiendo a la Personería y confíen en sus funcionarios.
“Esta institución les pertenece a los ciudadanos, no al alcalde, al personero ni a ningún grupo político. También quiero decirles que defender la legalidad tiene costos, pero guardar silencio frente a las amenazas tendría un costo mucho mayor para la democracia. Continuaremos actuando con firmeza, prudencia y respeto por la ley”, concluyó.
