Tras el terremoto de magnitud 7.4 registrado el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, con epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, las autoridades de diferentes municipios del país continúan atendiendo las afectaciones ocasionadas por el movimiento telúrico.

En Tuluá, Valle del Cauca, una de las intervenciones se concentró en la Iglesia de Aguaclara, cuya torre presentó un colapso parcial y daños en parte de la cubierta. Debido al riesgo que representaba para las personas que transitan por el sector, la administración municipal inició una demolición controlada de la estructura.
Los trabajos comenzaron el domingo y avanzaron bajo la coordinación de los organismos técnicos, con el objetivo de eliminar el peligro generado por la parte afectada de la torre y garantizar condiciones de seguridad para la comunidad.
Edwin Triana, coordinador municipal de Gestión del Riesgo, explicó que la intervención buscaba culminar con el retiro controlado de la estructura que representaba un peligro inminente. Asimismo afirmó, “una vez finalizada esta etapa, se realizará de manera manual el corte de la cubierta y posteriormente se procederá con el retiro de los escombros”.
Después de estas labores, las autoridades realizarán una nueva evaluación de las condiciones de la infraestructura que permanece en pie.
De acuerdo con los informes preliminares entregados por el municipio, la parte interna de la iglesia que continúa en pie se encuentra estable y no presenta afectaciones adicionales. Sin embargo, la administración municipal mantiene las intervenciones necesarias para mitigar los riesgos derivados del terremoto.

Tuluá continúa atendiendo afectaciones
La situación de la iglesia de Aguaclara hace parte del balance de afectaciones que dejó en Tuluá el terremoto de la semana anterior. Según el reporte oficial con corte al 14 de agosto, dos personas fallecieron y 67 resultaron heridas en el municipio como consecuencia de la emergencia.
Además, las autoridades habían inspeccionado 534 viviendas, de las cuales 116 fueron catalogadas en alto riesgo. En total, 513 viviendas presentaron afectaciones en la zona urbana y otras 21 en el área rural.
El alcalde de Tuluá, Gustavo Adolfo Vélez Román, solicitó el pasado 14 de agosto al Gobierno Nacional adoptar medidas extraordinarias para fortalecer la capacidad del municipio de responder a la emergencia ocasionada por el terremoto, considerado el más fuerte registrado en Colombia en los últimos 47 años.
Mientras continúan las labores de atención, evaluación y recuperación, la Alcaldía mantiene las intervenciones en las estructuras que puedan representar un riesgo para la población.
