Tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado lunes 10 de agosto a las 7:34 de la mañana en Colombia, con epicentro en inmediaciones de San José del Palmar, Chocó, las autoridades del Quindío continúan verificando las condiciones de las estructuras que pudieron presentar afectaciones por el movimiento sísmico.

Uno de los puntos que fue inspeccionado fue la iglesia Nuestra Señora del Carmen de Salento, luego de que en redes sociales circularan videos y versiones que generaron especulaciones sobre una posible demolición del templo.
Ante esta situación, el gobernador del Quindío, Juan Miguel Galvis Bedoya, acompañado por la Secretaría de Aguas e Infraestructura del departamento, hizo una visita técnica al lugar para revisar las condiciones de la edificación y entregar un parte de tranquilidad a la comunidad.
De acuerdo con la inspección, la iglesia cuenta con diferentes sistemas estructurales. Entre ellos se encuentra una estructura antigua, de aproximadamente 200 años, y un sistema de reforzamiento en concreto construido de manera independiente, que actualmente soporta elementos como la cúpula y la campana.

Durante la revisión no fueron identificadas fisuras, grietas o asentamientos que evidencien una falla en el sistema reforzado que sostiene la campana. Según explicó el gobernador, algunos de los movimientos observados en muros y elementos de la fachada corresponden al comportamiento propio de sistemas independientes durante un evento sísmico.
Las principales afectaciones encontradas se concentran en elementos de acabado, como revoques, estucos y pintura. Algunos de estos componentes ya presentaban deterioro y desprendimientos antes del movimiento telúrico, pero las condiciones se hicieron más visibles después del sismo.
Por esta razón, las autoridades departamentales descartaron la necesidad de demoler la iglesia. El alcalde de Salento, Santiago Ángel Morales, también se refirió a la situación y destacó el trabajo conjunto entre la administración municipal y la Gobernación del Quindío para revisar las edificaciones que pudieron resultar afectadas.
“Queremos dar un mensaje de tranquilidad: no se va a demoler la iglesia ni la casa cural”, afirmó el mandatario local, quien agregó que continuarán las verificaciones técnicas para garantizar la seguridad de habitantes y visitantes y proteger el patrimonio del municipio.
La iglesia Nuestra Señora del Carmen hace parte del patrimonio arquitectónico de Salento, por lo que el Gobierno del Quindío señaló que continuará acompañando técnicamente las revisiones de las edificaciones que pudieron verse afectadas por los movimientos sísmicos.
Las autoridades también hicieron un llamado a la comunidad para mantener la calma y consultar únicamente información proveniente de canales oficiales, especialmente ante la circulación de contenidos en redes sociales que puedan generar alarma o entregar información sin confirmar.
De esta manera, mientras continúan las evaluaciones en distintos puntos del departamento tras el terremoto, la Gobernación del Quindío reiteró que el objetivo es garantizar la seguridad de la población y, al mismo tiempo, preservar las estructuras que hacen parte del patrimonio histórico de Salento.
