El terremoto del pasado 10 de agosto no solo dejó edificios colapsados, personas damnificadas y cientos de familias enfrentando una emergencia. En Cali también comenzó a aparecer otro problema que puede convertirse en uno de los grandes dolores de cabeza de la recuperación: ¿qué pasará con quienes perdieron o vieron seriamente afectada la vivienda por la que trabajaron durante años?

El alcalde de Cali, Alejandro Eder, puso el foco sobre esta situación y aseguró que una parte importante de los damnificados pertenece precisamente a sectores que, según él, no cuentan con suficientes apoyos para enfrentar una crisis de esta magnitud.
La cifra que entregó el mandatario, a través de su cuenta de X, resulta significativa: el 70 % de los damnificados en Cali pertenece a los estratos 3, 4 y 5.
Para Eder, esto evidencia una dificultad que puede quedar oculta detrás de las cifras generales de la emergencia. Se trata de familias que pueden no estar dentro de los sectores tradicionalmente asociados con la población más vulnerable, pero que igualmente pueden quedar en una situación económica crítica si pierden su vivienda o deben permanecer evacuadas durante un periodo prolongado.
“Este alcalde tiene la diez puesta”, afirmó Eder al referirse a la respuesta que prepara su administración para estos hogares.
El mandatario aseguró que el Distrito ya comenzó conversaciones con diferentes sectores para buscar alternativas que permitan enfrentar las pérdidas económicas derivadas del terremoto. Entre los actores involucrados están el Gobierno nacional, el sector financiero, las empresas de construcción y el sector asegurador.


La intención, explicó, es encontrar mecanismos que permitan evitar que las familias terminen perdiendo los recursos que han invertido durante años en sus viviendas.
En ese punto aparece una de las preocupaciones más delicadas: los propietarios de inmuebles que colapsaron, aquellos que presentan daños importantes y quienes permanecen evacuados mientras se determina si pueden regresar a sus hogares.
Para estas familias, la emergencia no necesariamente termina cuando desaparece el riesgo inmediato. Si una vivienda debe ser reparada, reforzada o incluso resulta inhabitable, los costos pueden convertirse en una segunda crisis.
Eder hizo énfasis precisamente en ese escenario y aseguró que la Administración Distrital está trabajando para que los afectados puedan encontrar una salida.
La apuesta, de acuerdo con sus declaraciones, es que estos sectores puedan participar en la construcción de una solución que permita proteger el patrimonio de las familias afectadas.
A la hora de una crisis, la clase media no cuenta con los apoyos suficientes. Pero aquí estamos, con la 10 puesta, trabajando con las entidades para que no pierdan los ahorros de toda una vida. #CaliSomosTodos pic.twitter.com/C2HMj3C1zY
— Alejandro Eder (@alejoeder) August 26, 2026
El mensaje de Eder también busca generar tranquilidad entre quienes actualmente enfrentan incertidumbre sobre el futuro de sus viviendas. El alcalde aseguró que la Administración no solo está concentrada en recuperar la ciudad de los efectos físicos del terremoto, sino también en atender las consecuencias económicas que dejó la emergencia.
La preocupación tiene un componente especialmente sensible: para muchas familias, la vivienda representa el resultado de décadas de trabajo y el principal patrimonio construido durante toda una vida.
Por eso, el alcalde insistió en que el objetivo es evitar que el terremoto termine convirtiéndose también en la pérdida de esos ahorros.
“Tengan la certeza de que aquí estaremos trabajando por vos y por tu familia”, afirmó Eder.
Mientras avanzan las evaluaciones de los inmuebles y se define el alcance de los daños, la discusión comienza a trasladarse hacia una pregunta que será clave durante la reconstrucción de Cali: ¿cómo responder económicamente a las familias que quedaron en una especie de limbo, con una vivienda afectada, evacuada o perdida y con buena parte de su patrimonio atrapado en ella?
