La criminalidad en la zona rural de Jamundí no se detiene. SEMANA conoció que en las últimas horas fueron robados dos tractocamiones tipo niñeras que transportaban varias camionetas de alta gama.
Información conocida por este medio, da cuenta que las niñeras circulaban por la vía hacia Santander de Quilichao, corregimiento de Timba, Valle, cuando varios hombres armados, presuntamente pertenecientes a la disidencia Jaime Martínez, las interceptaron y las desviaron por una vía tercería hacia el sector del Naya.
Esa zona es de control criminal del frente Jaime Martínez, que recibe órdenes de alias Iván Mordisco, máximo cabecilla del autodenominado Estado Mayor Central.
Por ahora, las autoridades del Valle no se han pronunciado sobre este nuevo hecho criminal en el suroccidente colombiano. Este se suma a las denuncias de secuestros, asesinatos selectivos, atentados terroristas, reclutamiento infantil y extorsiones.
No es la primera vez que roban automotores de este tipo. En octubre pasado interceptaron maquinaria amarilla de la Alcaldía de Jamundí y asesinaron a Nilson Julián Cañaveral, conductor de esos tractocamiones.
“Infortunadamente, un ciudadano que llevaba 18 años al servicio de Jamundí es atacado con armas de fuego por integrantes del frente Jaime Martínez. Le propinaron varios impactos y fallece en el hospital de Jamundí”, dijo la Policía en un comunicado. El crimen fue cometido en zona rural de Jamundí, en el corregimiento de Potrerito.
“Tenemos varias hipótesis, había varios integrantes en ese sector, contratistas también de la Alcaldía, por eso tenemos ya elementos de juicio para entrar en la investigación con la Fiscalía”, señaló el general Henry Bello.

Nilson fue atacado mientras realizaba sus labores en la zona rural de Jamundí. “Dentro de la administración municipal se desempeñaba en la operación de maquinaria amarilla, contribuyendo al mantenimiento y mejoramiento de las vías rurales, labor que cumplió con entrega y responsabilidad en beneficio de la ciudadanía”, manifestó la Alcaldía de Jamundí por medio de un comunicado.
De acuerdo con la entidad, el trabajador era reconocido por su compromiso con la comunidad y su calidad humana.
“La vida de nuestro amigo, Julián Cañaveral, trabajador oficial de nuestra Alcaldía, fue arrebatada de manera violenta e injusta. A su familia, mi abrazo solidario y mis oraciones para que Dios les dé fortaleza en estos momentos difíciles. Rechazamos, contundentemente, estos hechos violentos y levantamos la voz para decir que Jamundí merece respeto, merece paz y merece presencia real del Estado”, expresó Paola Castillo, la alcaldesa de Jamundí.









