Para el Gobierno colombiano, el cerebro de la ola de atentados terroristas que sacudieron a Cali, Palmira, El Tambo, Miranda y la vía Panamericana a la altura de Cajibío, donde 14 personas murieron y 38 más sufrieron graves heridas producto de la detonación de explosivos, es alias Marlon.

Se trata de un peligroso criminal con un prontuario que llevó a que el Ejército Nacional le endilgue por lo menos otras 11 acciones terroristas solamente entre agosto y septiembre de 2023.
Su verdadero nombre es Iván Jacob (o Jacobo) Idrobo Arredondo, nacido el 24 de octubre de 1985 en Caloto, departamento del Cauca, la misma tierra que tiene sembrada de miedo y que viene desde hace años regando con sangre.
Por este criminal, las autoridades están ofreciendo una recompensa histórica de hasta $5.000 millones. Asimismo, ofrecen $500 millones por alias Max Max y $200 millones por alias Yogui, así como hasta $200 millones por información que permita prevenir nuevos atentados.
Estas decisiones fueron adoptadas durante una reunión de seguridad en Palmira, liderada por el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, con la participación de la cúpula militar y de Policía, en coordinación con la Gobernación del Valle del Cauca y autoridades locales.

En un primer momento, horas después del atentado terrorista, el presidente Gustavo Petro señaló: “Los que atentaron y mataron a siete civiles e hirieron a 17 civiles más en Cajibío, muchos indígenas entre ellos, son terroristas, fascistas y narcotraficantes. Su jefe se llama alias Marlon, plenamente identificado por la inteligencia policial y militar”.
Estos hechos llevaron a que el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, golpeara la bolsa de recursos de su cartera para elevar la millonaria recompensa con la que buscan sacarlo de circulación.
“Los atentados terroristas son una muestra cobarde de debilidad de una estructura criminal cuyo cabecilla principal es un peligroso delincuente alias Marlon. Por este terrorista se eleva su recompensa hasta 5.000 millones de pesos”, anunció Sánchez.
Marlon, según información de inteligencia militar conocida por SEMANA, lleva más de 15 años en las filas de los grupos armados como las disidencias de las Farc.

De hecho, este medio conoció que en los juzgados cursan investigaciones en su contra, por lo menos desde 2014, por concierto para delinquir, hurto agravado y calificado, homicidio y rebelión.
En esos años en las filas de la delincuencia, Marlon pasó de ser guerrillero raso a cabecilla de la comisión armada Columna Móvil Jaime Martínez, la misma que tiene amplio control en zonas como Jamundí, donde han secuestrado, asesinado, extorsionado y exhibido vallas impunemente, haciendo gala de su poderío.
Posteriormente, fue designado como cabecilla principal de la estructura Franco Benavides y, después, se consolidó como máximo jefe de la Jaime Martínez.

Los militares tienen información de que Marlon fue combatiente en las filas de las Farc, explosivista, y que realizó un curso para adquirir destreza en el manejo de armas.
Aunque en su contra aparecen atentados en los que murió un policía y resultaron heridos civiles, es el de ayer en Cajibío el más grave: murieron 14 personas y 38 más sufrieron heridas.
Pero no actúa solo, según lo dicho por el ministro de Defensa. Sus cómplices son alias Max Max y alias Oso Yogui, por quienes ofrecen hasta 500 millones de pesos.
Y hay alguien a quien, según el presidente Petro, le obedece: a Iván Mordisco, por quien también ofrecen 5.000 millones de pesos.
