La violencia en las montañas de Jamundí no cesa. A la continúa presencia del frente Jaime Martínez, de las disidencias de las Farc de alias Iván Mordisco, se suma los constantes atentados ordenados desde esas coordenadas contra instalaciones militares y de Policía, así como infraestructura civiles.

En ese municipio, las disidencias han edificado una especie de ‘república independiente’ con carnetización de la población, manual de convivencia, pagos establecidos de extorsiones, centros de entrenamiento para jóvenes reclutados y una especie de ‘resort’ de secuestrados, que llegan a Jamundí desde varias zonas del suroccidente colombiano.
Precisamente, sobre el tema de los secuestrados, SEMANA conoció que tras la denuncia realizada por este medio el pasado 1 de noviembre de 2025, donde se documentada la presencia de secuestrados en una finca entre las veredas La Cabaña y Berlín, del corregimiento San Antonio, varios de los plagiados por la Jaime Martínez fueron movidos a otro lugar ubicado también las montañas de Jamundí.
Denuncias de pobladores del sector señalan que han visto la llegada de posibles secuestrados a dos predios ubicados en la vereda Las Pilas, del corregimiento Villa Colombia.
Cabe recordar que el sanguinario frente Jaime Martínez tiene presencia en Jamundí, Dagua y Buenaventura, Valle del Cauca; así como Buenos Aires, Suárez, Morales, Santander de Quilichao y Timba, Cauca. En esos lugares, mantienen una renta criminal que se fundamenta, principalmente, en la producción de cocaína, minería ilegal y dinámicas extorsivas como secuestros exprés.
Muchos de esos secuestrados terminan en las montañas de Jamundí, ya sea en el corregimiento San Antonio o ahora en este nuevo punto en Villa Colombia. A principios de mes, en Cauca se conoció el secuestro de cuatro personas en menos de una semana.

Una de las secuestradas fue una mujer propietaria de un reconocido establecimiento comercial y turístico de la región. Horas después se produjo su liberación.
De acuerdo con la información preliminar que circula, varios hombres armados ingresaron al establecimiento y, ante la presencia de comensales y trabajadores, se llevaron por la fuerza a la propietaria del restaurante, identificada como Sonia.
El hecho generó momentos de pánico entre las personas que se encontraban en el lugar. Hasta ahora, las autoridades no han emitido un pronunciamiento oficial sobre lo sucedido ni han confirmado las circunstancias del caso.
Tras conocerse lo sucedido, habitantes de la zona y usuarios de la vía Panamericana expresaron su preocupación por el incremento de los hechos de violencia en este corredor estratégico del departamento.
