Dentro de la plenaria del Concejo de Cali, que fue citada este lunes, 27 de abril, concejales de la capital del Valle del Cauca mostraron índices de preocupación ante la posible salida de los buses del Transporte Público Colectivo (TPC) en la ciudad.

Estos vehículos podrían desaparecer en el año 2027 por decisión del gobierno distrital, el cual mantiene en estos momentos en espera la renovación de los vehículos y la falta de implementación del Sistema Inteligente Integrado de Transporte Público (SIITP), el cual fue ordenado por el gobierno local y el concejo en el año 2022, es decir, cuatro años a la espera de este sistema.
Muchos de los concejales que estuvieron en la plenaria, además de representantes del gremio automotor, afirman que la fecha estipulada podría incluso llegar antes.
Principales causas que afectan al Transporte Público Colectivo
Uno de los mayores puntos que destaca esta situación son las apariciones de buses de transporte ilegal en Cali, los cuales se han convertido en el mayor competidor a día de hoy del sistema Mio (Masivo Integrado de Occidente) y el TPC.
Los registros indican que a la fecha, el transporte informal en Cali realiza la movilización de más de 500.000 pasajeros diarios, afectando la seguridad de los usuarios, junto con la estabilidad de 10 empresas vehiculares legales (Ermita, Montebello, Desepaz, Alameda, Villanueva, Recreativo, Papagayo, Verde Bretaña, Cañaveral y Río Cali) que operan en Cali y ofrecen su servicio de transporte a los ciudadanos.
En el caso del TPC, solamente movilizan diariamente alrededor de 100.000 usuarios, mientras que el sistema Mio tiene cerca de 300.000 pasajeros al día.

De acuerdo con la representante legal del Transporte Público Colectivo, Liliana Velasco, una de las crisis que también se afronta con esta alerta es el estancamiento del SIITP, el cual tenía como objetivo unificar el recaudo y la operación entre los buses de transporte junto con el sistema masivo.
La representante Velasco afirmó que se perdieron dos años para implementar este sistema, ya que su fecha de vencimiento es en julio de 2026. “Pedimos entonces revisar el tema de congelamiento del parque del TPC; los caleños merecemos un transporte legal, seguro, accesible, que hoy no lo puede garantizar el Mio con su flota y el TPC con las 10 empresas tenemos voluntad, pero al 2027, solo quedarían 60 unidades si se continúa con el congelamiento y la desintegración de buses”, concluyó.
Otros concejales se refirieron y compartieron sus puntos de vista ante la crisis de transporte en Cali. En el caso del concejal Roberto Ortiz Urueña, comentó que el actual monopolio, que es administrado por Metrocali, acaba con las empresas de transporte de la ciudad.
¡Hacia un modelo real! 🏛️
— Concejo de Cali (@ConcejoCali_) April 27, 2026
No podemos seguir invirtiendo recursos en un sistema vulnerable frente a la informalidad. Arias, exige alternativas para los transportadores y un plan de movilidad que recupere la legalidad y garantice la seguridad del pasajero. 🚍🛡️ pic.twitter.com/WmifOGpWO3
En el caso del concejal Fabio Alonso Arroyave, advirtió que la prioridad del concejo y del gobierno distrital es defender la seguridad del pasajero para que no utilice estos transportes ilegales. “Hoy, la informalidad se lleva más de 500 mil pasajeros; esa es una mafia que se tiene que controlar, porque ofrecemos un transporte masivo (Mio) con limitaciones para los usuarios”, afirmó.
Es ante esta situación que la presidenta del concejo de Cali, Daniella Plaza Saldarriaga, considera fundamental llegar a un acuerdo en una mesa de trabajo donde estén presentes los funcionarios de transporte público en Cali, para de esta manera encontrar soluciones de fondo, teniendo en cuenta lo actuado en el año 2020 al 2023 y lo que va del año 2024 al 2026.
