La Gobernación del Valle del Cauca confirmó que participará en las mesas técnicas convocadas por el Gobierno nacional para evaluar el impacto del incremento en el impuesto al consumo de licores y cigarrillos, una medida que, según la administración departamental, podría afectar de manera directa las finanzas regionales y la sostenibilidad de programas clave en salud, educación y deporte.
La gobernadora Dilian Francisca Toro aseguró que el departamento acudirá a estos espacios con una postura firme, con el objetivo de salvaguardar los recursos que constitucionalmente pertenecen a las regiones. “Vamos a atender la invitación del ministro a hacer una mesa técnica para poder evaluar los tributos, cómo van disminuyendo y si en un momento determinado hay que salvaguardar, porque quien va a definir esto es la Corte Constitucional”, afirmó la mandataria.

El análisis de la Gobernación se da tras la expedición del Decreto 1474 de 2025, que estableció un incremento del 19 % en el impuesto a productos como vinos, aperitivos, licores, cigarrillos y tabaco. Según la administración departamental, este ajuste podría generar un efecto contrario al esperado por el Gobierno nacional, al provocar una caída en el recaudo y un desplazamiento del consumo hacia el mercado ilegal.
La directora del Departamento de Hacienda del Valle, María Victoria Machado, explicó que en las mesas técnicas se presentarán cifras concretas para demostrar el impacto negativo de un aumento impositivo desproporcionado. “Estas mesas técnicas lo que buscan es, con elementos del recaudo, mostrarle al Gobierno nacional el impacto negativo que tiene el incremento desproporcionado en el impuesto a licores y cigarrillos, que va a desplazar el consumo”, señaló la funcionaria.
Machado advirtió que un diseño inadecuado del impuesto puede terminar debilitando las rentas departamentales. “Un impuesto mal estructurado, en vez de generar mayor renta, lo que hace es desplazar el consumo hacia el mercado ilegal”, dijo, al insistir en que este fenómeno ya tiene una alta incidencia en el Valle del Cauca.

De acuerdo con estimaciones oficiales, el consumo de cigarrillos ilegales en el departamento alcanza el 40 %, mientras que el de licores ilegales se ubica en el 20 %. La Gobernación alertó que un nuevo incremento podría disparar estas cifras, especialmente en productos tradicionales como el aguardiente. “Si se llega a dar el aumento, una botella de aguardiente pasaría de costar 39.000 pesos a 65.000 pesos, casi el doble de lo que está costando en este momento”, advirtió la gobernadora Toro.
Finalmente, la directora de Hacienda subrayó que la defensa de las rentas departamentales tiene un respaldo jurídico claro. “Lo más importante en este estado de la discusión es poder demostrar desde la Corte Constitucional que las rentas son de los departamentos”, puntualizó.
Las mesas técnicas con el Ministerio de Hacienda definirán el alcance de la medida y sus efectos sobre las finanzas regionales, en un debate que será clave para el futuro fiscal del Valle del Cauca.










