La agencia Nacional de Tierras (ANT) disputa una batalla legal ante el empresario Andrés Jorge Lisocki Fryde ante el control de una isla exclusiva conocida como Isla Fiesta, terreno de más de 600 metros cuadrados que destaca por tener alrededor aguas cristalinas y ser utilizada como temas de turismo de lujo, la cual hace parte de la Islas del Rosario y que, el pasado 27 de enero de 2026, llegó a ser recuperada por la entidad con el apoyo de las fuerza públicas locales.
Por medio de un comunicado publicado por la ANT en su página web, la entidad explica que el motivo detrás de sus acciones conlleva a la ocupación irregular que el empresario Andrés Jorge Lisocki tuvo dentro de la isla a inicios del año 2002 hasta mediados del 2006, la cual fue confirmada bajo la resolución 167 del 27 de marzo de 2002 en donde se certifica el uso indebido del empresario durante este periodo en la isla denominada “Isla Fiesta”.
Más adelante, el baldío fue arrendado durante un lapso de 8 años (abril 2007 hasta abril 2015) por el entonces Instituto Colombiano de Desarrollo Rural (Incoder) quienes decidieron darle el terreno a Lisocky.
Tras la finalización de este contrato, la ANT aseguró que el empresario no cumplió con lo establecido y siguió utilizando la isla durante varios meses. Luego de este tiempo, el Incoder volvió a firmar un nuevo contrato con Lisocky que duró otros 8 años (diciembre 2015 hasta diciembre 2023). Dentro de este acuerdo, la Agencia Nacional de Tierras asegura que Lisocky realizó un pago mensual de solamente $220.430 pesos mensuales.
Luego del vencimiento del segundo contrato, el empresario volvió a ocupar de manera irregular la isla, luego de que tenía dos meses para poder entregar el terreno. Ante estas acciones, la ANT tomó la decisión de recuperar el terreno el pasado 27 de enero , luego de buscar la manera de proteger la propiedad rural del país con apoyo de la Policía.
El verdadero precio de arriendo por la isla
La ANT, luego de recuperar el terreno, aclaró que la actualización del canon de arrendamiento quedó a un monto cercano a los 11 millones de pesos, siendo ampliamente más alto que el $280.000 pesos que pretendía pagar mensualmente Lisocky, luego de que interpusiera una primera tutela para que le devolvieran el bien.
No obstante, tras un giro judicial, el Tribunal Administrativo de Bolívar ordenó a la Agencia Nacional de Tierras restituirle el predio a Lisocky Fryde tras interponer una segunda acción de tutela. El magistrado encargado en el caso concluyó que se había vulnerado el derecho al debido proceso al empresario. Es ante esta decisión que la ANT fue obligada a devolver la Isla fiesta durante un plazo de 48 horas.
Sin embargo, la Agencia Nacional de Tierras, atendiendo el requerimiento de la contraloría General de la República, interpondrá una nueva acción de tutela en defensa de el uso adecuado de los terrenos de la nación.
“Es lamentable subrayar que este tipo de contratos ha favorecido a empresarios y personas influyentes, que han pagado arriendos irrisorios por bienes públicos similares a Isla Fiesta, mientras que en Islas del Rosario la estadía de una sola noche puede costar más de un millón de pesos”, menciona la ANT.
