Cartagena sumó un nuevo escenario para visitantes y residentes. Puerto Duro reabrió tras una intervención que transformó su entorno vial y urbano, recuperó patrimonio histórico y creó nuevos puntos para disfrutar de la ciudad.
Entre ellos, un mirador sobre la laguna de Chambacú y un embarcadero para las tradicionales Chambaculeras.

Una nueva experiencia junto a la laguna de Chambacú
La renovación busca cambiar la relación de cartageneros y turistas con un sector que durante años funcionó principalmente como punto de paso hacia el Centro Histórico.
La intervención entregada por el Distrito incorpora elementos de movilidad, patrimonio, turismo y espacio público en uno de los corredores de acceso más importantes de Cartagena.
Uno de los cambios más visibles es la recuperación de la India Catalina, uno de los monumentos más reconocidos de la ciudad.
La estatua fue restaurada y volvió a ocupar un lugar central en este espacio, en una intervención que, según la Alcaldía, hace parte de la recuperación integral de Puerto Duro.
A este elemento se suma la llegada de las nuevas Letras de Cartagena, que anteriormente estaban ubicadas en las playas de Marbella.
El monumento fue trasladado a Puerto Duro y recibió una intervención artística de creadores locales, quienes incorporaron elementos relacionados con la identidad cartagenera.
Su nueva ubicación busca convertirlo en uno de los puntos de fotografía para quienes ingresan al Centro Histórico.
La transformación también apunta directamente al turismo. Puerto Duro ahora cuenta con un muelle-mirador sobre la laguna de Chambacú, desde donde residentes y visitantes podrán acceder a recorridos en las tradicionales Chambaculeras.
#ObraEntregada ✔️
— Dumek Turbay Paz (@dumek_turbay) August 21, 2026
Con la develación de la restaurada #IndiaCatalina y la reapertura oficial de nuevos espacios urbanos, culturales y turísticos, esta mañana reinauguramos el renovado y revitalizado sector de #PuertoDuro, en el Centro de #Cartagena.
Se trata de una… pic.twitter.com/Kd4DyVZ4Mf
El espacio fue diseñado con un cerramiento destinado a proteger el ecosistema de manglar de la zona.
La apuesta es integrar el recorrido turístico por los cuerpos de agua con la experiencia de visitar el Centro Histórico, ampliando las alternativas para conocer Cartagena desde otra perspectiva.
También fue construida una bahía destinada a las chivas turísticas, con el propósito de organizar el funcionamiento de estos vehículos y mejorar las condiciones del sector.
De esta manera, la intervención no se limita a crear nuevos atractivos, sino que busca ordenar algunas de las actividades turísticas que ya hacen parte de la dinámica de Cartagena.
Otro de los componentes centrales está relacionado con la movilidad.
La avenida Luis Carlos López incorporó un tercer carril de 128 metros de longitud y 2,90 metros de ancho, una solución planteada para aumentar la capacidad de la vía y facilitar el tránsito hacia sectores como Chambacú, El Cabrero, Marbella, Mallplaza y el Centro Histórico.
La obra también contempla nuevos bordillos para organizar la circulación vehicular.
El objetivo es reducir los puntos de congestión que históricamente se han presentado en este acceso a la zona turística de la ciudad.
Dentro de la intervención sobresale igualmente la recuperación del Baluarte de San Miguel, una estructura perteneciente al sistema de fortificaciones de Cartagena que permanecía en condiciones de abandono.
Los trabajos incluyeron restauración estructural, limpieza de fachadas, renovación de pavimentos, recuperación de zonas verdes y construcción de baterías sanitarias públicas.
La parte superior fue acondicionada como escenario urbano y cultural, desde el cual se pueden observar lugares emblemáticos como el Castillo de San Felipe de Barajas, el cerro de La Popa y la calle de la Media Luna.
Así, Puerto Duro deja de ser únicamente un punto de conexión con el Centro Histórico y se incorpora como un nuevo escenario turístico y cultural de Cartagena.
