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Los casos de racismo sistemático que denuncia la comunidad afrocolombiana

Los episodios de perfilamiento racial día a día son más comunes para los pertenecientes a esta etnia.


Al hablar de racismo sistemático, automáticamente el pensamiento colectivo se traslada a Estados Unidos y piensan en casos como el de George Floyd. Sin embargo, en Colombia, casos como ese se han convertido en la realidad de muchos afrodescendientes.

En los últimos años, se han visibilizado a través de redes sociales denuncias por parte de la comunidad afro hacia agentes institucionales que en muchos casos suelen abusar de su poder. Así mismo, los episodios de perfilamiento racial día a día son más comunes para los pertenecientes a esta etnia.

En palabras de Liliana Valencia, activista por los derechos de la comunidad afro, se entiende como perfilamiento racial “el hecho de que la Policía considere sospechosa a una persona basándose únicamente en sus características étnicas o culturales. (...) En Colombia pasa todo el tiempo, en todos los espacios, principalmente lo sufrimos las personas afrodescendientes”, lo cual básicamente es consecuencia directa del racismo sistemático.

El ejemplo más reciente es el caso de un joven en el barrio Llano Verde, ubicado al suroriente de Cali. Los hechos ocurrieron el pasado 5 de agosto, cuando cuatro uniformados interceptaron a un joven que estaría consumiendo sustancias alucinógenas, para someterlo a un procedimiento de requisa; sin embargo, el señalado se habría negado y justo ahí comenzó la presunta agresión.

Un vídeo en redes sociales evidenció lo ocurrido, allí se ve el momento exacto en que los uniformados alzaron al joven y lo lanzaron al piso; estando ahí, el policía que lo tenía del cuello procedió a ponerle la rodilla encima, cortándole la respiración, mientras que el otro le hacía presión en la espalda.

La imagen donde se ve sometido al hombre ha dado la vuelta en internet y causado indignación no solo en la comunidad de afrocolombianos. “El joven no estaba haciendo nada, iba pasando cuando la policía lo abordó. Fue tanto el maltrato que este muchacho recibió que quedó en shock y por miedo no quiere salir de la casa; entonces, es una situación compleja, pero además repetitiva la forma como algunos agentes de policía se dirigen a los jóvenes”, dijo Erlendy Cuero, lideresa de Llano Verde, a SEMANA.

Justo el día anterior, la activista, periodista y escritora Liliana Valencia denunció por medio de sus redes sociales un caso de perfilamiento racial del cual fue víctima. En entrevista con SEMANA, Valencia contó cómo fue la experiencia en el aeropuerto de Palmira.

“Yo pasé Migración, pasé el registro de equipaje y al final se me acerca un policía, me dice que necesita revisar mi cabello, que necesitaba que lo dejara tocar mi cabello. Él me estaba mirando desde que yo llegué en la fila. En un avión con más de 300 cupos, obviamente veníamos personas de todos los posibles fenotipos y de todas las personas solo a mí me dijo que tenía que tocar mi cabello. Él me lo pidió de manera normal “necesito tocar su cabello” y yo le dije que no”, contó.

La periodista relata que en múltiples ocasiones cuestionó el por qué de la realización de ese procedimiento. “Al final, de tanto yo preguntarle, me da una explicación que estoy segura de que no es real y me dice: “Es que tres de cada cuatro mujeres afro están llevando drogas en cabellos como el tuyo, sea peluca o no”. Yo dudo mucho que esa estadística sea real”, añadió.

El racismo es un pensamiento peligroso que atenta contra la integridad del ser y puede llegar a violar los Derechos Humanos, como fue el caso de Harold Morales, un joven cartagenero de 17 años, promesa del fútbol, que fue asesinado a manos de la policía el 24 de agosto del 2020.

Harold habría suspendido sus planes de ser futbolista para ayudar a su madre, ya que por la pandemia y el confinamiento, atravesaban una crisis económica. El joven de 17 años tomaba turnos en un lavadero de carros, donde apenas podía conseguir seis mil pesos para el día a día.

Ese lunes, Harold se encontraba realizando sus labores en el trabajo, cuando tres patrulleros se aproximaron y le dispararon. Las investigaciones determinaron que el muchacho intentó huir luego de una discusión con la fuerza pública y cuando empezó a correr el uniformado identificado como Iván Olivo de Ávila, propició disparos a la espalda del joven.

Inicialmente, la policía emitió un comunicado donde aseguraban que lo sucedido era producto de una pelea entre pandillas y que el menor habría disparado primero. Sin embargo, el material probatorio logró demostrar que esa versión había sido plantada por la policía. Los exuniformados fueron judicializados y capturados por los hechos.

Erlendy Cuero, lideresa de Llano Verde, explica que los estigmas sobre la comunidad afro empeoran la situación actual que están viviendo, ya que en muchas ocasiones no se sabe quién está cometiendo la falta, si los jóvenes o los policías. “Hemos hecho campañas de sensibilizar a la policía para que paren el maltrato hacia la población afrodescendiente, porque esto se convirtió para ellos en una conducta normalizada y generalizada. Cada muchacho afro o negro que ven en la calle para ellos es sinónimo de delincuente”, expresó.

Un ejemplo de lo que afirma la lideresa de Llano Verde es lo ocurrido el pasado 19 de mayo, en Puerto Tejada, municipio del departamento del Cauca; cuando el joven de 19 años, Anderson Arboleda, fue agredido por la fuerza pública en la puerta de su casa, por al parecer violar la cuarentena que estaba en ese momento.

El joven se encontraba llegando a su domicilio, cuando unos patrulleros se acercaron y empezaron a reclamarle por violar las restricciones por covid-19 de ese momento, acto seguido, Anderson fue golpeado múltiples veces en la cabeza con un bolillo. Las consecuencias de las agresiones se vieron días después, al ser ingresado en coma y con muerte cerebral a un hospital de Cali. El 21 de mayo, falleció.

Estos no son los únicos casos de esa naturaleza, la activista Liliana Valencia, afirma que a ella se le ha dado visibilización por ser medianamente conocida, pero, por otro lado, la comunidad denuncia a diario abusos de poder y agresiones, pero sin recibir otra respuesta más allá de que “se están victimizando”, así como ella la recibió en el aeropuerto de Palmira.

Asimismo, explicó que el tema del racismo hoy en día cuenta con un gran enemigo llamado negación, ya que, según comenta, el privilegio ciega a la sociedad de enfrentar ese debate en diferentes espacios como medios de comunicación, universidades o los propios núcleos familiares.

“Algún día nos vamos a dar cuenta, como pasó con la muerte de George Floyd del 25 de mayo de 2020, que la Policía no tiene que seguir perfilando a la gente únicamente por su color de piel o características étnicas. (...), y repito: el problema no es ser negro, el problema es ser racista.”, añadió.