“El próximo Plan Nacional de Desarrollo debe tener un capítulo especial para el Catatumbo”. Con esa petición, el alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata, presentó una serie de proyectos estratégicos que espera sean acogidos por el próximo presidente de Colombia y su equipo de gobierno para atender las principales necesidades de esta región del país.

El mandatario aseguró que, junto con la Universidad Francisco de Paula Santander, la Diócesis de Ocaña y la Cámara de Comercio, se elaboró un documento que recoge iniciativas en materia de infraestructura vial, seguridad, turismo, saneamiento básico, atención a víctimas y desarrollo económico, las cuales serán puestas a consideración del nuevo Gobierno Nacional durante la construcción del próximo Plan Nacional de Desarrollo.
Entre las prioridades figura la financiación de la variante de Ocaña, una obra de cerca de 24 kilómetros que busca sacar del casco urbano el tránsito de más de 3.000 vehículos diarios, incluyendo más de mil tractomulas que movilizan carbón, aceite de palma, cerámica y productos agrícolas hacia la Costa Caribe y la frontera con Venezuela.
“Es urgente que esta ciudad tenga una variante. Todo ese tráfico pesado está pasando por la zona urbana y genera riesgos permanentes para la comunidad”, afirmó el alcalde, quien recordó que 48 personas han perdido la vida en accidentes registrados sobre el corredor nacional entre 2020 y 2026.

La propuesta también incluye la creación de un distrito especial de Policía para fortalecer la capacidad institucional de Ocaña y de varios municipios vecinos afectados por las dinámicas de violencia del Catatumbo.
Según Cañizares, esta medida permitiría aumentar la presencia operativa y mejorar la respuesta de las autoridades frente a los problemas de seguridad que enfrenta la región.
Otro de los proyectos que el mandatario considera estratégico es la construcción de un teleférico turístico que conecte sectores emblemáticos como el cerro de la Santa Cruz, Cristo Rey y el Santuario de la Virgen de Torcoroma. A ello se suma la construcción de un gran mirador urbano y la creación de una zona franca especial cerca del aeropuerto para impulsar el desarrollo industrial y logístico.
En materia ambiental, el alcalde insistió en la necesidad de construir dos emisarios finales y sus respectivas plantas de tratamiento para resolver el manejo de las aguas residuales que actualmente terminan llegando a la cuenca del río Catatumbo.

La agenda presentada al próximo Gobierno también contempla inversiones para fortalecer la atención a víctimas y la gestión del riesgo. El mandatario señaló que Ocaña ha recibido cerca de 20.000 personas desplazadas por la violencia desde enero de 2025, situación que obliga a ampliar la capacidad logística y humanitaria del municipio.
Finalmente, Cañizares hizo un llamado al próximo presidente y al nuevo Congreso para avanzar en una reforma al Sistema General de Participaciones que incremente los recursos destinados a los municipios.
“Los territorios no pueden seguir dependiendo exclusivamente de la gestión permanente en Bogotá para resolver sus problemas estructurales. Necesitamos más recursos para saneamiento básico, infraestructura, educación y desarrollo rural”, concluyó.
