norte de santander

Duro golpe al ELN: hallan complejo dedicado al narcotráfico avaluado en más de $ 2.000 millones

Ubicaron nueve construcciones que integraban la estructura empleada por integrantes del ELN.


En las últimas horas, tropas del Ejército Nacional en coordinación con la Policía de Norte de Santander, localizaron un complejo dedicado al narcotráfico, que estaría valorado en más de 2.000 millones de pesos.

Esta operación se desarrolló en el marco de la interdicción contra la cadena del narcotráfico que tiene como objetivo neutralizar y afectar de manera directa las finanzas ilícitas de los grupos criminales que delinquen en esta región.

En ese sentido, las autoridades dieron a conocer que luego de varios meses de labores de inteligencia, las tropas militares llegaron hasta la vereda Los Tres Reyes, jurisdicción del municipio de Bochalema, Norte de Santander.

En este lugar fueron ubicados nueve construcciones que integraban la estructura empleada por integrantes del Frente Efraín Pabón Pabón, del ELN, para realizar los diferentes procesos de narcotráfico, según señaló la institución.

Además, encontraron un total de 449 kilogramos de cocaína sólida y en solución, así mismo; gran cantidad de sustancias liquidas representadas en 151 galones y 254 kilos de sustancias sólidas.

Por su parte, el brigadier general, Fabio Leonardo Caro Cancelado, comandante del Comando Específico de Norte de Santander, entregó detalles de este contundente operativo: “El laboratorio para clorhidrato de cocaína, las sustancias ilícitas, insumos y demás elementos hallados, fueron valorados en más de dos mil millones de pesos, dinero que dejará de recibir esta estructura ilegal al servicio del narcotráfico, los cuales empleaban para la compra de explosivos y armamento”, señaló.

Se pudo conocer que en el momento que las tropas salían del lugar, fueron sorprendidas con la presencia de un árbol que había sido atravesado, al parecer, por los integrantes de la estructura ilegal que pretendieron bloquear completamente la carretera, y de esa manera atacar a los uniformados que ubicaron y destruyeron de manera controlada el complejo cocalero.

La pericia de los técnicos antiexplosivos, así como la pronta reacción y maniobra de quienes participaron en la operación ofensiva, ayudaron a la oportuna verificación del área, esto con el fin de inspeccionar que el terreno estuviera libre de explosivos para así lograr salir de la zona sin ninguna afectación.

De antemano, las tropas del Ejército Nacional confirmaron que continuarán sus operaciones contra el narcotráfico, el transporte de sustancias alucinógenas, la comercialización de pasta base de coca y el clorhidrato de cocaína para dar un parte de tranquilidad a los nortesantandereanos.

Cabe mencionar que durante el fin de semana, el Ejército Nacional asestó un nuevo golpe contra las disidencias de las Farc al destruir una masiva refinería ilegal ubicada en zona rural de Tibú, Norte de Santander.

La operación para acabar con esta refinería fue llevada a cabo por tropas de la institución castrense en la vereda M-14 y se prolongó durante cinco días.

Este complejo, dedicado a la destilación de crudo, estaba compuesto por dos piscinas con capacidad para almacenar grandes cantidades hurtadas de este hidrocarburo.

Al momento del operativo, el cual no dejó disidentes capturados, en la refinería se estaban destilando miles de galones de crudo hurtados a un importante oleoducto de la región.

“Esta refinería ilegal haría parte del sistema financiero ilícito del grupo armado organizado residual disidencia Farc-33, encargada de destilar más de 24.000 galones de crudo hurtado al oleoducto Caño Limón Coveñas, en el municipio de Tibú, Norte de Santander”, dijo el coronel Diego Jaramillo Muñoz, comandante de la Fuerza de Tarea Vulcano.

El Ejército detalló que en el complejo hallaron material empleado para conectar las refinerías, el cual fue destruido de forma controlada por el Equipo de Explosivos y Demoliciones (Exde). Este procedimiento, asegura la institución, no causó daños en el medioambiente.

Se prevé que con la destrucción de esta refinería se reduzcan los ingresos económicos ilícitos de las disidencias de las Farc, usados para financiar sus actividades terroristas.