En los últimos años, se ha registrado un incremento en la inversión destinada a educación dentro del Presupuesto General de la Nación. El presidente Gustavo Petro llegó al poder con el fortalecimiento del sistema educativo como una de sus principales propuestas.
La construcción de nuevas universidades, la mejora de las condiciones laborales de los docentes y la ampliación del acceso a la educación superior fueron algunos de los ejes centrales de su agenda.
Sin embargo, el panorama que reflejan algunos análisis es distinto. En ese sentido, Ceinfes, una organización orientada al fomento de la investigación educativa y la formación docente, reveló que solo el 3 % del presupuesto educativo en Colombia se destina directamente a mejorar los aprendizajes en las aulas.
El estudio Radiografía de la educación en Colombia en los últimos cuatro años evidenció que, aunque la inversión en el sector educativo ha aumentado, los resultados no avanzan al mismo ritmo.

“La inversión general en educación aumentó de 46,71 billones de pesos en 2021 a 61,69 billones de pesos en 2024. Para este último año, los recursos se concentran principalmente en dos rubros: gestión territorial, con 39,7 billones de pesos, y funcionamiento administrativo, con 15,7 billones de pesos”, afirmó Óscar Lesmes, director del Grupo de Investigación de Ceinfes.
En ese mismo sentido, la inversión anual por estudiante en colegios públicos pasó de 3.306.551 pesos en 2021 a 5.228.648 pesos en 2024. Esto representa un crecimiento del 58,1 % en la inversión pública destinada a la educación inicial, básica y media.

Pese a este incremento, el estudio concluye que el aumento de recursos no se refleja necesariamente en una mejora de la calidad educativa, debido a que gran parte del presupuesto se destina al sostenimiento del sector administrativo.
“Tan solo el 3 % de la inversión total está dirigida a programas que impactan directamente el mejoramiento de los conocimientos de los estudiantes, ya que la mayor parte del presupuesto se destina a la operación y funcionamiento de las instituciones educativas”, señala Lesmes.

A su vez, el informe destaca que uno de los factores fundamentales para el mejoramiento de la educación es el rol de las y los docentes.
En el análisis de la inversión destinada a docentes del sector oficial, se observa un incremento significativo, pasando de $ 35.806.237 por docente y directivo en 2022 a $ 45.845.190 en 2023, sin especificar el desglose por escalafón.

Hay que tener en cuenta que también se registró una disminución en la planta docente, que pasó de 322.249 en 2022 a 321.289 en 2023. Asimismo, se evidenció una reducción en la capacidad instalada de las instituciones educativas del país, que pasó del 89,4 % registrado en 2021 a 85,6 % en 2024.
El informe de Ceinfes concluye que la calidad educativa no muestra avances significativos. Los resultados de la Prueba Saber 11 de 2024 evidencian que, en las cinco áreas evaluadas —Matemáticas, Lectura Crítica, Inglés, Sociales y Competencias Ciudadanas, y Ciencias Naturales— los niveles de desempeño no alcanzan los estándares esperados.

“Aún no contamos con regiones que se ubiquen en el nivel 4 de desempeño en ninguna de las áreas, considerado el nivel óptimo de desempeño académico según los estándares del Icfes”, explicó Óscar Lesmes.
En este sentido, el estudio plantea varios interrogantes. Uno de los principales es que, si el presupuesto destinado a educación inicial, básica y media, junto con la gestión territorial, representó el 64,5 % del total del sector en 2024, ¿por qué Colombia continúa estancada en el nivel 2 de desempeño académico?

En este contexto, el estudio plantea un debate sobre la eficiencia del gasto público en educación. Aunque la inversión ha aumentado de manera sostenida en los últimos años, los resultados académicos del país siguen sin mostrar mejoras significativas.
