Los padres de Zhamir Eziel Rojas Medrano, de siete meses de nacido, dejaron a su hijo el martes 3 de noviembre en un hogar infantil del nororiente de Medellín para que lo cuidaran mientras se iban a trabajar.
En horas de la tarde recibieron una llamada para informarles que el pequeño no despertó después de que lo habían dejado dormido.

Los hechos ocurrieron en el barrio Guadalupe, Comuna 3 en el barrio Manrique, luego de que los cuidadores lo dejaran haciendo su siesta. Al intentarlo despertar, el pequeño no tuvo ninguna reacción y pese a la asistencia médica que recibió, nada pudieron hacer para salvarle la vida.
Los padres de familia buscan respuestas y saber con exactitud qué fue lo que sucedió con su hijo.

Según información entregada por el secretario de Derechos Humanos de Medellín, Carlos Alberto Arcila, los padres del menor serían migrantes venezolanos que llevaban poco tiempo en el país, por lo que aún no contaban con documentación para agilizar los trámites de regularización.
El funcionario también manifestó que “se les está acompañando con el tema de Medicina Legal, de Fiscalía, y desde allí se les está colaborando también con el tema de auxilio funerario. Se activa a través del 123 todo un equipo técnico que acompaña a la familia de manera psicológica y jurídica”.
Por su parte, el padre del menor relató que “lo único que nos dijeron fue que el niño se había dormido y nunca más despertó. Lo raro es que estaba completamente sano, no teníamos reporte de ningún inconveniente de salud que lo pusiera en riesgo”.
Los familiares del menor pidieron a las autoridades que avancen con prontitud en las investigaciones del caso, con base en el informe entregado por Medicina Legal, para establecer plenamente las causas de la muerte de Zhamir Eziel.
