La muerte del bebé Juan José Barroso Betín, de tres meses de edad, provocó un fuerte cuestionamiento del gobernador de Antioquia a la EPS Coosalud y una acusación por su presunta responsabilidad.
El 20 de septiembre, Andrés Julián Rendón dio a conocer en sus redes sociales el preocupante caso del pequeño. “Juan José, un bebé de apenas tres meses de Nechí, lleva nueve días esperando una remisión de Coosalud mientras su estado de salud se deteriora”, dijo en la red social X.

Según el gobernador, la Secretaría de Salud ya había gestionado el traslado, la consecución de la cama y los equipos para su tratamiento. “Aun así, la EPS no lo trasladó para su atención. Por esta negligencia, se perdieron días valiosos para que el bebé pueda recuperarse”, señaló.
La situación del bebé fue puesta en conocimiento de la Supersalud, entidad que intervino para trasladar a Juan José. Sin embargo, el niño no fue llevado a Bogotá, como se esperaba, sino a Montería.
“Antioqueños: unámonos en oración por la salud de Juan José y para que los responsables de esta EPS entren en razón”, pidió el mandatario.
Juan José, un bebé de apenas tres meses de Nechí, lleva nueve días esperando una remisión de @Coosalud_ mientras su estado de salud se deteriora.
— Andrés Julián (@AndresJRendonC) September 21, 2026
La Secretaría de Salud de Antioquia, desde el primer momento, gestionó el traslado y apoyó la consecución de la cama y los equipos… pic.twitter.com/jN0PdPOCvH
Pero el niño murió el lunes, 28 de septiembre, mientras esperaba una remisión médica.
La trágica noticia llevó al gobernador a señalar con contundencia a la EPS.
“Respecto del niño, que infortunadamente se nos murió procedente del Bajo Cauca, toda la responsabilidad le cabe a la EPS; fue absolutamente negligente”, dijo el mandatario en una rueda de prensa.

“Nosotros hicimos todo lo que pudimos, conseguimos no solo donde pudiese ser atendido con los especialistas, con los equipamientos del caso, y la EPS fue tremenda y dolorosamente negligente en este caso, con un desenlace muy triste y fatal”, añadió.
Por su parte, la secretaria de Salud de Antioquia, Alma Solano, se pronunció y, según publicó Teleantioquia, pidió a los organismos de control investigar para establecer responsabilidades.
“Estamos a la espera de las acciones que la Superintendencia tenga a bien realizar con la EPS porque, insisto, en el acompañamiento que realizamos encontramos posibles situaciones de fallas en el proceso de remisión del niño”, manifestó la funcionaria.
Los padres del niño, en diálogo con ese canal regional, manifestaron que el menor comenzó a presentar síntomas de gripa, tras lo cual recibió un diagnóstico médico de infección respiratoria severa, que comprometió sus órganos respiratorios.
El 21 de septiembre, a través de X, la EPS señaló que había autorizado “de manera oportuna todas las alternativas diagnósticas, terapéuticas y de traslado definidas por los equipos médicos tratantes”.
También señaló que “como parte de este proceso, se autorizó incluso un traslado aéreo especializado para el paciente; sin embargo, la viabilidad de este tipo de procedimientos depende exclusivamente de la evaluación clínica realizada por los especialistas responsables de su atención. Es preciso destacar que Coosalud activó de manera prioritaria todos los mecanismos de articulación de su red asistencial, gestionando y presentando el caso ante diversas instituciones de alta complejidad del país con capacidad para brindar la atención especializada requerida”.
No obstante, el niño murió mientras esperaba una respuesta sobre su remisión médica.
