En Medellín hay consternación por la trágica muerte de Juan Andrés Murillo Torres, de cuatro años de edad. Murió aplastado por un muro que se desplomó sobre su vivienda, en el barrio Olaya Herrera. La emergencia se registró el pasado 16 de enero, a las 4:00 de la tarde.
Aunque el menor fue auxiliado de inmediato y trasladado a un centro asistencial cercano, no fue posible que le salvaran la vida, debido a la gravedad de las heridas.

Según versiones, los hechos ocurrieron cuando el menor en compañía de su niñera iba a ingresar a la casa. En el recorrido debían subir unas escaleras, pero la mujer se adelantó un poco para abrir la puerta y en ese momento el menor se quedó atrás. De un momento le cayeron encima varios ladrillos que, al parecer, pertenecen a la casa que limita con la vivienda del pequeño.
“Muchos comentan que al niño le cayó un pedazo de viga. Yo no sabía nada, sino que cuando vi un poco de gente. La situación es muy delicada, porque esta es una zona de alto riesgo, por eso necesitamos ayuda de la Alcaldía, que vengan a intervenir verdaderamente cuál sería el riesgo que tienen otras viviendas”, comentó uno de los vecinos de la zona, a la que para llegar hay que subir decenas de escaleras.


Otro caso: niño de 4 años murió ahogado en una piscina de Antioquia
Las autoridades en Antioquia están investigando el fallecimiento de un menor de cuatro años que apareció flotando sin vida dentro de una piscina en el municipio de Hispania, el pasado 21 de noviembre de 2022. Él estaba disfrutando junto a otros 25 niños de un día de sol, en medio de la despedida del curso de preescolar en el que estaba matriculado.
Los hechos se presentaron en las últimas horas en esta población del suroeste del departamento. La víctima llegó al centro recreativo público con el objetivo de cerrar su paso por el grado transición. A la celebración fueron citados los docentes y padres de familia de cada uno, dado que era una actividad extracurricular.
En medio de la felicidad de los estudiantes de la Institución Educativa Aura María Valencia, un par de gritos alertaron a la administración del balneario sobre una atípica emergencia. Uno de los adultos tenía en los brazos a un niño mientras trataban de reanimarlo, luego de haberlo recuperado de las aguas.
En el sector se trató de brindarle los primeros auxilios. Más tarde fue trasladado al servicio de urgencias del Hospital San Juan del Suroeste de Hispania, donde los profesionales en salud confirmaron el fallecimiento, producto de un aparente ahogamiento. En Betulia se practicó la inspección judicial al cadáver.
La alcaldesa de este pueblo, Leidy Johana Cardona, relató que en las cámaras de seguridad del sitio quedó en evidencia el momento exacto en el que la víctima cae a la piscina. Esta es la principal pieza que tienen las autoridades departamentales para esclarecer el incidente donde perdió la vida este menor de cuatro años.
Lo que cuestionan los investigadores del caso es que ninguna de las personas que estaban dentro de la piscina dieron cuenta a tiempo de la emergencia en el instante en que cayó el niño. Según la lista de asistentes que registró la administración del centro recreativo, en la zona húmeda estaban 30 adultos.
“No percibió ninguno de los adultos en el momento en el que el niño cae a la piscina. Según lo arroja la autopsia, el niño, en menos de dos minutos, ya se había ahogado y le encontraron alimento en la boca, entonces, posiblemente, también eso aceleró el tema al caer en la piscina”, dijo la mandataria local de Hispania.

