El país está atravesando un clima severo durante las últimas semanas: las lluvias intensas han provocado inundaciones en varias regiones del país, especialmente al norte, afectando a miles de familias. El Gobierno y las entidades de emergencia han estado atendiendo la grave situación para contener las daños y prevenir complicaciones.
Una de las regiones donde se han reportado fuertes y constantes lluvias es Antioquia, donde febrero suele ser un mes seco. El cambio del clima se debe a una combinación de factores atípicos y locales que han afectado el comportamiento de las temperaturas.

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y otras autoridades públicas climáticas han identificado diferentes causas que han provocado las lluvias de los últimos días. Una de ellas es el ingreso constante de la humedad que proviene de la Amazonía brasileña y del océano Pacífico.

Al miso tiempo, la influencia de frentes fríos atípicos que han entrado y bajado desde el Caribe y la región Andina provocan un fuerte cambio en el clima, en espacial cuando el aire frío entra en contacto con el aire cálido del sur del continente.
Los pronósticos de las entidades climáticas indican que lo que resta de mes seguirá habiendo inestabilidad climática, con lluvias superiores a los niveles normales para esta época, que suele ser una transición a la sequía.

Además, se ha establecido que marzo será el mes de transición definitiva a la temporada oficial de lluvias de este año en el centro del país. Las lluvias se podrían mantener constantes y activas los primeros seis meses del 2026, debido al fenómeno de La Niña.

Los datos del instituto climático explican que en Antioquia el año climático se divide en meses de temporadas de lluvias, los cuales son de marzo a junio, y de septiembre a noviembre. Los meses donde se registran menos precipitaciones suelen ser de diciembre a febrero y de junio a septiembre.

Ante la situación, el Departamento Administrativo de Gestión del Riesgo de Antioquia (DAGRAN) ha recordado a los ciudadanos las medidas que se deben tomar en las zonas rurales para evitar riesgos. Entre las recomendaciones, se insta a las personas a evitar ingresar a ríos o quebradas, debido a las crecientes súbitas del agua.
También se recomienda a las personas estar atentos al terreno: evidenciar grietas en el suelo, inclinación de árboles o ruidos inusuales que puedan indicar un deslizamiento de tierra. En caso de cualquier cambio importante en el nivel del agua o inestabilidad en la tierra, es imperativo que se comuniquen con la línea de emergencia 123.
