Antioquia

Revelan detalles del asesinato de concejal en silla de ruedas en Antioquia: este sería el hombre que lo mandó a matar

El presunto autor intelectual del crimen en un cabecilla de las disidencias de las Farc

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24 de febrero de 2026 a las 5:15 p. m.
Las autoridades investigan los hechos
Las autoridades investigan los hechos Foto: Imagen tomada de la red social de X del perfil de @ColombiaOscura

La Fiscalía General de la Nación llevó ante un juez a un hombre señalado de haber ordenado el homicidio del concejal Juan Camilo Espinosa Vanegas, crimen ocurrido en junio de 2025 en el norte del departamento. El caso generó conmoción nacional no solo por tratarse de un servidor público, sino porque la víctima se movilizaba en silla de ruedas y el ataque fue ejecutado por un menor de edad.

Según la investigación, el cabildante, quien hacía parte del movimiento Autoridades Indígenas de Colombia (AICO), fue atacado en zona urbana de San Andrés de Cuerquia cuando se desplazaba por una vía del municipio. Un adolescente se le acercó y le disparó en repetidas ocasiones, causándole la muerte en el lugar.

Las autoridades identificaron como presunto determinador del crimen a Elkides de Jesús Piedrahita Velásquez, conocido con los alias de Richard o Manaty, señalado integrante de la estructura armada ilegal con presencia en esa subregión. De acuerdo con el ente acusador, habría dado la orden de asesinar al concejal y coordinado la participación del menor que accionó el arma.

Juan Camilo Espinosa, concejal de San Andrés de Cuerquia asesinado el lunes.
Juan Camilo Espinosa, concejal de San Andrés de Cuerquia asesinado Foto: Suministrado a Semana

La Fiscalía sostuvo que el adolescente fue capturado poco después de ocurrido el hecho y que en su poder fue hallado un revólver con varios cartuchos percutidos. El menor aceptó su responsabilidad en el homicidio y fue enviado a un centro especializado de internamiento preventivo por los delitos imputados.

En cuanto al presunto cabecilla, un fiscal le imputó cargos por homicidio agravado, fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, así como utilización de menores para la comisión de delitos. El procesado no aceptó los cargos durante la audiencia y un juez de control de garantías le impuso medida de aseguramiento en centro carcelario.

Las investigaciones continúan para establecer si hubo otros partícipes en la planeación y ejecución del crimen. El caso permanece bajo seguimiento judicial mientras las autoridades avanzan en la recolección de pruebas y en la verificación de posibles vínculos con estructuras armadas que operan en el norte de Antioquia.