La reconstrucción de Caldas avanza con un portafolio de 10 proyectos de infraestructura por $107.873 millones, destinados a recuperar servicios esenciales afectados por el terremoto del pasado 10 de agosto. Sin embargo, las necesidades de recuperación podrían superar los $4 billones si se incluyen Manizales y otros componentes.
De acuerdo con las evaluaciones preliminares, los requerimientos identificados en 26 municipios, sin contar la capital, ascienden a $2,217 billones, una cifra que supera la programación inicial del departamento, estimada en $222.500 millones.
Carlos Anderson, exsecretario de Planeación de Caldas, participó durante su gestión en la articulación de la estrategia de reconstrucción, enfocada en convertir las necesidades identificadas en proyectos estructurados y gestionar fuentes de financiación para su ejecución.
“Uno de los principales retos que identificamos fue la necesidad de pasar de la atención inmediata de la emergencia a una reconstrucción planificada. No se trataba solamente de cuantificar los daños, sino de dejar una ruta de proyectos que permitiera gestionar recursos y avanzar hacia soluciones definitivas para las comunidades afectadas”, señaló Anderson.

Hospitales y centros infantiles, entre las prioridades
El portafolio incluye intervenciones en los hospitales de Pácora, Supía y Viterbo; centros de desarrollo infantil en Palestina, Victoria y San José; estaciones de bomberos en Aguadas y Belalcázar; el Centro de Protección al Adulto Mayor de Filadelfia y la Plaza de Mercado de Riosucio.
Las iniciativas buscan recuperar infraestructura destinada a la prestación de servicios públicos y sociales. Su ejecución dependerá de la disponibilidad de recursos y del cumplimiento de los procedimientos técnicos y administrativos.
Las estimaciones también identifican necesidades de inversión cercanas a $300.000 millones para infraestructura educativa, $80.000 millones para el Hospital Santa Sofía y $120.000 millones para otros hospitales y centros de salud.
“Desde Planeación entendimos que reconstruir no podía significar únicamente levantar nuevamente las estructuras afectadas. La prioridad debía ser recuperar servicios fundamentales y aprovechar las inversiones para fortalecer la seguridad y la capacidad de respuesta de los municipios ante futuras emergencias”, explicó el exsecretario.

Recursos para atender a las familias afectadas
En paralelo, el departamento ha implementado medidas de respuesta inmediata. Se han entregado más de 1.200 subsidios de arrendamiento, por cerca de $1.100 millones, en 16 municipios. Además, se destinaron $6.873 millones a soluciones temporales de vivienda para 7.217 hogares, recursos que avanzan en distintas etapas de disponibilidad y legalización.
También se ejecutaron $3.500 millones en bancos de materiales para reparaciones menores en 19 municipios.
En materia financiera, la administración reportó el traslado de $48.000 millones al Fondo Departamental de Gestión del Riesgo y proyecta un crédito por $100.000 millones, sujeto a los trámites y aprobaciones correspondientes.
El reto de convertir los proyectos en obras
Tras finalizar la evaluación de daños, el departamento avanza en la formulación del Plan de Acción Específico, instrumento que permitirá establecer las prioridades de recuperación.
La siguiente etapa consiste en asegurar compromisos financieros con fuentes, montos y plazos definidos. Para ello, será necesaria la articulación entre el Gobierno departamental, los municipios y las entidades nacionales.
“El desafío que tiene Caldas es enorme y exige continuidad institucional. Los proyectos estructurados representan un punto de partida, pero es indispensable consolidar una gestión conjunta con el Gobierno nacional para garantizar su financiación. La reconstrucción debe trascender los periodos administrativos y convertirse en una oportunidad para dejar un departamento más seguro y preparado”, puntualizó Anderson.
El objetivo es que la recuperación no se limite a reparar los daños ocasionados por el sismo, sino que también permita modernizar la infraestructura social, fortalecer las capacidades municipales y mejorar las condiciones de seguridad y bienestar de las familias caldenses.
