Los datos abiertos y la ciencia ciudadana respaldaron recientemente dos hallazgos sobre la biodiversidad en Colombia: la confirmación de la comadreja colombiana (Mustela felipei) y el registro de una nueva especie de orquídea en Antioquia.
Una fotografía publicada por un usuario en iNaturalist permitió confirmar la existencia de la comadreja colombiana, un carnívoro en peligro de extinción cuya presencia se estima desde Antioquia hasta Nariño. La imagen fue tomada en Dagua, Valle del Cauca, y constituye la única evidencia disponible en este siglo. Hasta ahora, los registros más recientes provenían de ejemplares conservados en museos hace casi cuatro décadas.
El segundo caso corresponde a Pleurothallis maitamae, identificada en los páramos de Sonsón, Antioquia, entre los 2.600 y 3.000 metros de altitud.
Ambos registros fueron integrados al Sistema de Información sobre Biodiversidad de Colombia (SiB Colombia) y al Global Biodiversity Information Facility (GBIF), que reúne más de 3.100 millones de datos de especies. Parte de esta información también puede consultarse en ArcGIS Living Atlas of the World.
“Cerca del 64 % de los datos disponibles en el SiB Colombia (alrededor de 40 millones de registros biológicos) corresponde a ciencia participativa”, explica Ricardo Ortíz, Node Manager de GBIF Colombia. “Eso son un poco más de 20 millones de registros solamente que provienen de plataformas como eBird e iNaturalist”.
En 2016 el país contaba con 4,18 millones de registros; en 2025 alcanzó 40 millones, con una tasa de crecimiento anual del 28,6 %. “Nuestra función es ser los intermediarios para que esos datos de información lleguen a GBIF”, explica Ortíz. “Cuando la gente dice ‘yo descargué los datos de GBIF’, también está descargando esos datos del SiB Colombia, porque pasan por el SiB Colombia para llegar a GBIF”.
