El expresidente Álvaro Uribe recordó los diez años del plebiscito por la paz, en el que los colombianos votaron si respaldaban el acuerdo de paz firmado por el expresidente Juan Manuel Santos y las Farc. Hizo su propio balance y dijo que es hora de resolver los problemas que dejó.
“Diez años del plebiscito. Es tiempo de resolver problemas que dejó, entre ellos, acabar con el narcotráfico, que pasó de 150 toneladas de cocaína, llegadas al mercado en 2010, a 2100 toneladas de cocaína en 2024. Y con toda la violencia generada”, afirmó Uribe.

También habló de eliminar injusticias contra los soldados “de la patria”.
“El Centro Democrático presentó y promueve el proyecto para que las sentencias de la Justicia Especial para la Paz contra militares tengan revisión automática en la Justicia Penal Militar; y, para que las penas privativas por esos hechos se limiten a cinco años y con alternativa restaurativa”, anunció el exmandatario.
A juicio del expresidente, es necesario examinar el hecho de que, mientras a los miembros de las Farc se les concedieron todos los derechos políticos, entre ellos el de elegibilidad, “no obstante los crímenes atroces, muchos colombianos condenados, justa o injustamente, necesitan recuperar sus derechos políticos. Es hora de buscar soluciones a los inmensos problemas heredados por el desconocimiento del resultado del plebiscito”.

Uribe Vélez también se ha referido a la JEP, un tribunal transicional creado tras la firma de los acuerdos de paz con las Farc y con el que se busca que los exjefes guerrilleros respondan por sus delitos mediante sanciones.
“La JEP no se debió aprobar; el plebiscito la rechazó; no permitieron reformarla para tener una sala especial para los militares; se excedieron en gastos: es hora de hablarle claro”, opinó recientemente el exmandatario.
En 2025, cuando el secretariado recibió la primera sanción por algunos de los delitos cometidos, Uribe no se quedó callado y opinó.
“Con el nefasto acuerdo de La Habana, la JEP era innecesaria; habría bastado una declaración ante un notario y una supervisión de la justicia”, dijo el jefe del Centro Democrático.
A su juicio, “militares han declarado delitos no cometidos para garantizar su libertad; esta trampa a nuestros soldados fue advertida sin receptividad por el Gobierno de la época del Acuerdo. Sin más JEP, cualquier condena a militares debe ser revisada por la justicia ordinaria y aquellas que confirmen tendrían, por nueva ley, para discutir, una pena máxima de cinco años”.
Uribe no está de acuerdo —como sucedió con las víctimas— con que la JEP, tras una década de espera, haya condenado a los exmiembros del secretariado de las Farc a ocho años de penas restaurativas. Para el exmandatario, este hecho confirma su tesis de impunidad en favor del grupo guerrillero.

Precisamente, este jueves, 1 de octubre, el expresidente Juan Manuel Santos también se refirió al papel de la JEP. Pidió celeridad, dijo que no está de acuerdo con que se amplíe su período, pero dejó claro que es importante dejarla terminar su trabajo y no recortarle el presupuesto.
