Política

“Conmigo sí baila bien”: Tatiana Céspedes, esposa de José Manuel Restrepo, abre su corazón en SEMANA y revela detalles inéditos de su relación

Tatiana Céspedes, esposa de José Manuel Restrepo, cuenta detalles inéditos y conmovedores de la formula vicepresidencial del Tigre. Narra su historia de amor y cuenta el papel que tendría si ganan el domingo.

GoogleSiga las noticias del mundo de la política en Discover y acceda a contenido exclusivo

21 de junio de 2026 a las 5:52 a. m.
"José Manuel Restrepo y Lo que ellos dos inspiran es la posibilidad de recuperar la Colombia que anhelamos.
"José Manuel Restrepo y Lo que ellos dos inspiran es la posibilidad de recuperar la Colombia que anhelamos. Foto: JUAN CARLOS SIERRA PARDO-SEMANA

SEMANA: José Manuel Restrepo es una revelación política en esta campaña. Su carácter de académico riguroso era bien conocido, pero, como dijo Abelardo de la Espriella, hoy es todo un rockstar. ¿Eso le ha sorprendido?

Tatiana Céspedes (T.C.): No me sorprende tanto. Yo creo que él siempre ha sido un rockstar dentro de sus organizaciones. Lo que pasa es que ahora la organización es Colombia. Eso hace una gran diferencia. Lo que creo que está pasando es que Abelardo y José Manuel han despertado esperanza en un país donde esa esperanza se había perdido. Estamos viviendo un momento muy complicado, con enormes crisis en múltiples frentes: la salud, la seguridad y la economía. Lo que ellos dos inspiran es la posibilidad de recuperar la Colombia que anhelamos.

José Manuel Restrepo: “Vamos a eliminar el impuesto saludable”

SEMANA: Este país, en otros momentos de la historia, ha tenido otro tipo de ídolos, quizá más pintorescos o más cuestionables. Pero él es, por decirlo así, el primer “nerd” que desata ese furor. ¿Siente eso?

T.C.: Creo que lo que ha gustado es el ejemplo. De honestidad, responsabilidad, compromiso y de trabajador incansable. Yo suelo decir que a él no lo contratan como rector o como ministro, sino como portero, porque abre y cierra las instituciones donde trabaja. Él estudia a profundidad antes de asumir cualquier reto. Y eso es lo que lleva haciendo desde que aceptó esta fórmula vicepresidencial. Esa es su esencia.

Él no va a ser aquí una llanta de repuesto… Va a tener más puestos que una buseta”, aseguró De la Espriella.
“Yo me lancé a darle un beso y él se quitó. Entonces me dijo: ‘Yo no puedo darle un beso a una mujer que no sea mi novia’.” Foto: AP

SEMANA: Usted fue parte esencial de esa decisión de ir en el tarjetón. ¿Cómo sucedió todo?

T.C.: Yo creo que José Manuel nació para servir en lo público. Fue muy feliz en el Gobierno cuando fue ministro. Un día Abelardo lo llamó y le dijo que quería conocer su visión de país. Se reunieron media hora. Después de eso, muchas personas nos comenzaron a decir que él sonaba para ser la fórmula vicepresidencial. Al comienzo no le prestamos atención, pero llegó un momento en que decidimos hablarlo en familia. Nuestros hijos ya tienen la madurez suficiente para participar en decisiones importantes. Nos reunimos los cinco y discutimos qué significaría una posibilidad así. Pusimos en oración esa decisión. Cuando el 8 de marzo nos llamaron para invitarnos a comer, ya nos imaginábamos que vendría una propuesta formal. Rezamos juntos y la cosa se dio sin rodeos. Abelardo le preguntó inmediatamente y José Manuel contestó que sí.

SEMANA: ¿Cómo les cambia la vida desde ese instante?

T.C.: Todo ocurrió de manera vertiginosa. Y yo pensaba que mi vida seguiría igual. Pero unos días después ya estaba en una tarima con Ana Lucía (la esposa de Abelardo de la Espriella). Desde el primer momento inició la gira Voces de Tigresas. Hemos recorrido Colombia y ha sido una experiencia fascinante.

El ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo, aseguró que esta es una oportunidad clave para hablar de reducir el gasto público.
José Manuel Restrepo habla sobre el reto de gobernar siendo minoría en el Congreso: “Los colombianos nos van a elegir de forma absolutamente mayoritaria”

SEMANA: ¿Cómo ha sido trabajar con Ana Lucía?

T.C.: Ana Lucía ha sido un verdadero regalo. Es una mujer extraordinaria, sencilla y cercana. Desde el primer momento, Ana Lucía y yo entendimos que nuestra tarea no era simplemente acompañar. Queríamos ayudar a comunicar una visión de país y, especialmente, una visión sobre el papel de las mujeres. Creo que nuestra propuesta es la más robusta que se ha presentado en esta campaña.

SEMANA: Quiero hacerle unas preguntas más personales. ¿Cómo se conocieron?

T.C.: Nos presentaron en una cita a ciegas. Yo soy una fiel creyente del amor a primera vista. Mi mejor amiga era novia del mejor amigo de José Manuel, quien acababa de llegar de Londres. Me dijo que saliéramos, pero me advirtió que él “no tenía nada que ver conmigo”. Fuimos a El Salto del Ángel, en el Parque de la 93. Y ahí apareció José Manuel. Llegó con pantalón de pana y un saco de rombos. Y pensé: “¿Quién es este personaje? ¿Quién se va de rumba vestido así?”. Pero la pasamos delicioso. Conversamos durante horas. Desde el primer momento me pareció un hombre extraordinariamente brillante.

Marcha del silencio en Bogotá, plaza de Bolívar
“Una relación sólida no es producto de la suerte. Se construye todos los días.” Foto: GUILLERMO TORRES REINA-SEMANA

SEMANA: ¿Y qué pasó después?

T.C.: Al día siguiente decidí invitarlo a mi casa. Pensé que no iba a ir, pero apareció. Al final de la noche, cuando José Manuel se iba a ir, yo me lancé a darle un beso y él se quitó. Quedé desconcertada. Pensé que no le gustaba. Pero entonces él me dijo: “Yo no puedo darle un beso a una mujer que no sea mi novia. ¿Quiere ser mi novia?”. Me pareció rarísimo… era la segunda vez que salíamos. Pero, para poder darle el beso, le dije que sí. Nos dimos el beso y al día siguiente tuvimos nuestra primera cita oficial. Fuimos a misa.

SEMANA: ¿A misa?

T.C.: ¡Sí! Los dos somos católicos y esa fue nuestra primera cita de novios. Ahí entendimos que había algo muy especial. A mí me impresionó el respeto. El simple hecho de que me dijera que no era capaz de besar a una mujer que no fuera su novia me hizo pensar que estaba hecho de una madera distinta. Recuerdo que pensé: “Con este hombre me voy a casar”. Y así fue. Hoy llevamos 25 años de casados y tenemos tres hijos.

SEMANA: ¿Y cómo sacó el anillo?

T.C.: A los cuatro años de novios, José Manuel me invitó a la casa de un amigo. Cuando entré, encontré una mesa elegantemente puesta, velas encendidas y una cena preparada. Según él, la había cocinado toda. Yo siempre le he creído. Recuerdo que preparó langostinos a la diabla. Compartimos la cena y, al final, cuando llegó el postre, apareció el anillo. Se arrodilló y me pidió matrimonio. Y justo en ese momento llegaron los mariachis. Fue absolutamente maravilloso. Una propuesta muy clásica, muy romántica, muy José Manuel.

El exministro José Manuel Restrepo y el presidente Gustavo Petro.
“Deje de hacerle campaña ilegalmente a su heredero Cepeda”: José Manuel Restrepo lanzó fuerte pulla a Gustavo Petro

SEMANA: Además de no dejarse robar ese beso, cuando mira atrás, ¿qué fue lo que la enamoró de él?

T.C.: Su inteligencia, sin duda. Pero también su integridad. Siempre ha sido una persona coherente. Es una persona seria, respetuosa y profundamente comprometida con lo que considera importante. Creo que esa combinación de inteligencia, disciplina, valores y generosidad fue lo que terminó conquistándome. Y veinticinco años después sigo pensando exactamente lo mismo.

SEMANA: ¿Cómo es José Manuel como papá?

T.C.: Es extraordinario. Cuando Alejandro y Julián eran pequeños, siempre era él quien llegaba por las noches a leerles cuentos antes de dormir. Con los niños jugaba fútbol, lucha libre... con María tenía una relación muy especial. Todas las noches le leía Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes. Eran historias de mujeres que habían cambiado el mundo: científicas, líderes sociales, exploradoras, astronautas y artistas. Luego lo comentaban. Siempre le ha interesado que ella crezca convencida de que puede llegar tan lejos como quiera. Pienso que la mujer que ella es hoy se construyó en esos momentos.

SEMANA: Si este domingo ganan, ¿cómo se imagina su papel?

T.C.: Al comienzo yo creía que seguiría con mi vida profesional de abogada. Pero desde la campaña nos han planteado una visión distinta. Con Ana Lucía hemos trabajado mucho en temas relacionados con la mujer y la niñez. Personalmente, me apasiona todo lo relacionado con la mujer rural.

SEMANA: Hay un tema que se volvió inevitable en la campaña: los bailes de José Manuel. ¿Qué pensó cuando vio esos videos?

T.C.: Quiero aclarar algo: él sí sabe bailar. Yo le enseñé. Baila salsa y merengue bastante bien. Obviamente, no sabe bailar mapalé. Pero conmigo baila muy bien. Él también es un mamagallista y lo que la gente ve en ese video fue esa faceta de José Manuel: exagerando deliberadamente los movimientos, riéndose y disfrutando. Además de bailar así, exagerado, también le encanta narrar goles.

José Manuel Restrepo en la Basílica del Voto Nacional.
“Al final, los cargos pasan, pero lo que permanece son las personas que amas, la familia que construyes y la huella que dejas en los demás. Eso nadie te lo puede quitar.” Foto: Foto tomada de redes sociales

SEMANA: La camiseta de la Selección metida dentro del pantalón, ¿es algo auténtico?

T.C.: Completamente auténtica. Si el día que lo conocí apareció con pantalón de pana y saco de rombos... la camiseta dentro del pantalón es totalmente parte de su esencia. Tanto, que cuando se la ha puesto por fuera me parece que se ve raro.

SEMANA: Hay una frase muy popular que dice que a uno nadie le quita lo bailado. ¿A ustedes dos qué es lo que nadie les quita?

T.C.: Nosotros creemos que el matrimonio no es algo que simplemente ocurre. De hecho, acompañamos a parejas a consolidar su relación. Porque a un matrimonio hay que cultivarlo, dedicarle tiempo, aprender a escuchar, a pedir perdón y a crecer juntos. Muchas veces las personas creen que una relación sólida es producto de la suerte o de la compatibilidad inicial. Yo no lo veo así. Una relación sólida se construye todos los días. Nadie nos quita todo lo que hemos construido juntos: los años compartidos, la familia que formamos, los momentos difíciles que superamos ni las alegrías que celebramos. Tampoco lo que hemos crecido como padres y como personas, ni la satisfacción de servir a otros. Creo que eso es lo más valioso de todo. Al final, los cargos pasan, pero lo que permanece son las personas que amas, la familia que construyes y la huella que dejas en los demás. Eso nadie te lo puede quitar.