Este miércoles, 11 de marzo, Paloma Valencia y Juan Daniel Oviedo sostendrán un almuerzo privado en el norte de Bogotá en el que se definirá si el exdirector del Dane será la fórmula vicepresidencial de la candidata presidencial de la Gran Consulta.
SEMANA conoció, por varias fuentes, que Oviedo, después de condicionar su aspiración, ve con buenos ojos convertirse en fórmula vicepresidencial.
Sin embargo, por los lados de Paloma Valencia no hay total certeza sobre esa decisión.
Desde el primer momento en que ganó, Valencia quiso que Oviedo la acompañara en su campaña presidencial.
Hubo camaradería entre ambos durante la campaña de la consulta, coincidieron en varias posturas y, como es normal, tuvieron diferencias en otras. Además, Oviedo, quien obtuvo el segundo lugar en la Gran Consulta, se alzó con más de 1.200.000 votos, una cifra que lo convirtió en una figura deseable políticamente.

Pero, con más de un millón de votos en sus manos, Juan Daniel Oviedo empezó a condicionar a Paloma Valencia a través de la prensa.
Pasó, sorpresivamente, de informar en plena campaña que si él ganaba, ella sería su fórmula vicepresidencial, a criticar algunas de sus posturas políticas. Entre ellas, su mano dura contra el acuerdo de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc y el plazo de finalización de la Justicia Especial para la Paz (JEP), temas firmados hace más de diez años y que ningún presidente puede alterar porque hacen parte de un bloque de constitucionalidad.
¿Por qué Oviedo no habló con Valencia en privado sobre estos temas? ¿Por qué acudió a los medios? ¿Qué buscaba?, preguntan en distintos sectores políticos de derecha consultados por SEMANA.

Paloma Valencia quiere que Juan Daniel Oviedo sea su vicepresidente, pero han surgido nuevas diferencias.
El Centro Democrático, su partido político, que inicialmente aplaudió que el exdirector del Dane pudiera convertirse en su fórmula vicepresidencial, hoy está molesto con el excandidato presidencial.
No entienden, por ejemplo, cómo Oviedo, cuando fue director del Dane en el gobierno de Iván Duque, no renunció a ese cargo, si en ese mandato se cuestionó fuertemente lo pactado en La Habana.
“¿Por qué protestó hasta ahora?”, preguntan.
El comportamiento de Oviedo —coinciden varios líderes uribistas consultados por SEMANA— ha sido una mala forma de iniciar la luna de miel política de cara a la primera vuelta presidencial. “¿Si eso ocurre en el inicio del matrimonio, cuando hay felicidad, cómo será cuando Oviedo sea vicepresidente?”, afirmó otro político a este medio.
La exprecandidata presidencial, María Fernanda Cabal, lanzó fuertes críticas contra Oviedo en sus redes. “Uno no puede renunciar a principios y valores por votos. Eso sería inaceptable”, dijo y hasta el expresidente Álvaro Uribe ha intervenido en el tema.
Valencia está en una verdadera encrucijada que tendrá que resolver este miércoles.
Oviedo representa un gran respaldo que podría traerle apoyo del centro ideológico a su candidatura, pero también podría desafiar a su propio partido y a su militancia, que le pide no renunciar a sus principios ideológicos. Esto porque ella fue la que ganó (3.236.286 votos) la Gran Consulta y no Juan Daniel Oviedo, quien obtuvo 1.255.510.

SEMANA confirmó que Paloma Valencia ya tiene en mente un Plan A, B y C, porque varios de sus asesores coinciden en que necesita una fórmula que le sume, la acompañe, la respalde y se convierta en un verdadero equipo, y no que tenga a su lado a un excandidato que, desde que empezó a sonar como vicepresidente, ha empezado a condicionarla y a lanzar críticas en su contra que pudieron hablarse en privado.
En el uribismo ya se han escuchado varios nombres para ser fórmula vicepresidencial, entre ellos, Juán Manuel Galán y Enrique Peñalosa, cercanos al centro ideológico.
En la Gran Colombia también hay molestia contra Juan Daniel Oviedo. El excandidato Enrique Peñalosa escribió en sus redes sociales:
“Lamento el episodio de la vicepresidencia de Juan Daniel Oviedo porque presenta una Paloma que no es. Paloma es una demócrata que no se ha quedado en palabras ni en histrionismos, sino que ha batallado en el Congreso por los ciudadanos más pobres y vulnerables. Promovió la ley Estado Contigo para apoyar a las mujeres cabeza de familia vulnerables; impulsó un proyecto de ley para ampliar la cobertura de subsidios al gas en pipetas a los hogares que no reciben gas natural por tubería; fue autora de la Ley Escalera de la Formalidad para apoyar a los micro y pequeños empresarios de numerosas maneras. Para Paloma, la atención y mejoramiento de las condiciones de los más pobres es la prioridad, no la carreta efectista de muchos políticos”.
Vicky Dávila también opinó:
“Lo más importante de una fórmula vicepresidencial es la lealtad y el compromiso. La disposición para hacer equipo; la fórmula vicepresidencial no puede llegar a competir con la persona que obtuvo la candidatura presidencial, tiene que llegar a sumar, a complementar, a ayudar. Si llega con estridencias y a competir, no sirve de fórmula. Hace más daño que bien. Eso sale mal. El país está primero que los egos. Y aquí hay que entender que la amenaza es Iván Cepeda. Sin ambigüedades”.
Se desconoce cuál será el desenlace del almuerzo este miércoles. Paloma Valencia quiere dialogar, escuchar y tender puentes. Pero no cambiará su postura ideológica, que la convirtió en la ganadora el pasado domingo, con más de 3 millones de votos. Tampoco quiere que Oviedo cambie las suyas.
Tal y como están las cosas, la decisión no dependerá de lo que decida Juan Daniel Oviedo, sino de lo que estime Paloma Valencia, la candidata.
