SEMANA: Usted aspira a la Cámara por el Centro Democrático, pero viene de una familia que ha tenido una tradición política en Colombia Justa Libres. ¿Por qué se va por ese partido?
Diana Rodríguez (D.R.): Recibí una invitación para defender la vida, la familia, los niños y la fe. Es por esa razón que después de un tiempo de oración para consultar la voluntad de Dios sobre este proceso. Inicialmente le dije al partido que no, pero en mi proceso de consultar con Dios él me habló del llamado de ir a la Cámara de Representantes porque es allí donde se toman las decisiones más importantes del país. Más allá del trasfondo de papá y mamá, es entender que hay una puerta que se abre a favor de estas causas.
SEMANA: Su papá es el exsenador John Milton Rodríguez. ¿Qué influencia tuvo la historia política de su familia en su decisión de entrar al Congreso?
D.R.: Mucha. Mi papá tuvo la oportunidad de servir a su nación desde el Congreso, se caracterizó por ser un hombre con principios que demostró que sí se puede hacer política limpia. Entonces, uno entiende que sí se puede hacer política creando leyes que evidencien el amor por la nación. Este es un legado que recibo como hija después de ver a mi papá servir.

SEMANA: ¿Qué asuntos quiere corregir sobre la agenda de Colombia?
D.R.: Debemos prestar atención sobre nuestros niños porque están siendo fuertemente vulnerados. Estamos en una realidad de país donde los niños están siendo reclutados y violados y no pasa nada, por es motivo, voy a impulsar la ley de cadena perpetua para los violadores de niños porque ellos no pueden ser tocados. La impunidad duele y tenemos que levantar nuestra voz.
SEMANA: En otras ocasiones se ha buscado esa cadena perpetua y no ha podido prosperar. ¿Qué cree usted que puede ser lo diferente en el nuevo Congreso?
D.R.: Tenemos que perseverar en lo que es correcto y debemos ser muy contundentes. Esta es una causa necesaria y podemos lograrlo con el favor de Dios.

SEMANA: Sus valores son cristianos y usted “oró” la decisión de lanzarse al Congreso. ¿Qué influencia tendrían sus creencias religiosas en la agenda que usted quiera tener como legisladora?
D.R.: Toda la influencia. Cuando uno reconoce que hay un ser superior que lo ha creado a uno y comienza a aceptar los principios que el ser humano debe caminar para tener resultados satisfactorios las cosas comienzan a cambiar. Acá el cambio se genera de adentro hacia fuera según los principios que profesamos, cuáles son las ideologías que nos constituyen y de qué estamos llenos. Es importante alinearnos con todo aquello que represente progreso.
SEMANA: El aborto es uno tema que siempre ha estado en la agenda de las bancadas religiosas. ¿Qué buscaría cambiar usted, en términos de regulación, sobre esa decisión de las mujeres de no ser madres?
D.R.: Debemos procurar por frenar una sentencia de la Corte Constitucional. El artículo 11 de la Constitución claramente habla de que la vida es inviolable y no es posible que la Corte Constitucional, que tiene el deber de salvaguardar estos derechos fundamentales, haya pasado por encima de la sociedad civil y del 90 por ciento de los colombianos que somos provida. Pasaron por encima, incluso, del Congreso de la República para decir desde un escritorio que un bebé puede ser asesinado en el vientre de su madre hasta los seis meses de gestación, así que tenemos que perseverar. Podemos levantarnos con un referendo provida y debemos entender que estos ejercicios nos permiten generar influencia en la conciencia colectiva para que todas las personas reconozcan el valor de la vida. Ninguna causal es justificación para asesinar a un bebé.
