A menos de cinco meses de finalizar el Gobierno del presidente Gustavo Petro, el país no tiene claro por qué el jefe de Estado cada día lanza fuertes críticas contra su embajadora de Reino Unido, Laura Sarabia. Y, mucho menos, por qué la diplomática, quien fue su directora del Dapre y manejó su agenda en la campaña presidencial, guarda silencio. Tampoco hay certeza sobre por qué el primer mandatario no pone punto final a la permanencia de la joven politóloga en su administración.
Petro aprovechó este miércoles, 20 de mayo, una entrevista en W Radio para caerle, nuevamente, encima a Sarabia. Y de paso, defender a Juliana Guerrero, la joven activista que está en el ojo del huracán por falsificar su título profesional.
Petro señaló públicamente a su embajadora en Reino Unido de nombrar a Daniela Andrade, su amiga, en una de las notarías más importantes del país, un hecho que, según él, desconoció en su momento.

“La señora Daniela Andrade era amiga de la señora Laura Sarabia; Laura la propuso para una notaría porque era su amiga y solo supimos las cosas después. Yo, de verdad, creo que quien firma no es el culpable”, dijo textualmente el presidente.
Y a renglón seguido reflexionó: “Mire las equivocaciones que me han pasado. Yo no conocía a Laura Sarabia antes de las elecciones. A Angie Rodríguez, quien la sucede en el Dapre, tampoco la conocía antes. Y he conocido a las personas en medio de su ejercicio como funcionarios públicos. No puedo conocer a un millón de personas que son las que integran el Estado. Es un imposible. En esa medida, uno confía en ciertas personas y no en todas; cuando pasan por el poder, siguen siendo las mismas de antes. Por eso, lo mejor es ir cambiando los círculos que te rodean paulatinamente”, opinó Petro.
Y habló nuevamente de la “codicia”.
El país no entiende por qué si Petro se enteró del nombramiento que hizo Laura Sarabia, ¿por qué la premio con Embajada de Colombia en Reino Unido?
Según el presidente, la nueva designación de Sarabia —después de ocupar la Cancillería de Colombia— no fue un regalo. “Si a mi me mandan a una embajada, yo siento que me castigaron. Simplemente te alejaron del poder”,respondió.
Aunque Sarabia salió del círculo de poder de Gustavo Petro que, a juicio de la izquierda, le permitió distanciar al presidente del progresismo y sus aliados políticos, llegó a un cargo diplomático apetecido por cualquier colombiano. Allí estuvo durante más de un año el candidato presidencial Roy Barreras, uno de los políticos que más influenció a Petro en el 2022, a comienzos de su gobierno, desde la presidencia del Senado.
La embajadora guarda silencio frente al nuevo señalamiento que le hizo el mandatario, quien en varias oportunidades ha cuestionado a su exdirectora del Dapre.
El 29 de enero de 2026, el presidente le dijo al entonces superintendente nacional de Salud, Luis Carlos Leal, que se había dejado engañar con el nombramiento de los interventores de las empresas prestadoras de salud (EPS), y nombró públicamente a su embajadora Laura Sarabia.
“Lo primero que hicieron fue entregar (a Luis Carlos Leal) unas hojas de vida que yo no puse, pero dijeron que era yo, Laura (haciendo referencia a Laura Sarabia), y eso fue un engaño, y se tiró como un año la intervención y la reforma a la salud. Y usted creyó en ella y esos interventores fueron a hacer un business con nosotros”, dijo el jefe de Estado.

Sarabia no se quedó callada y respondió. “Mi gestión fue trazable y está documentada en chats. No participé en la designación de interventores en salud, como lo he dicho desde hace más de un año. El presidente Gustavo Petro y su ministro de Salud lo saben”, expresó.
En esta oportunidad, la embajadora ha sido prudente. No ha respondido a los señalamientos del presidente y, seguramente, no lo hará. Está cómoda en la Embajada de Colombia en Reino Unido y, a juicio de personas cercanas a ella, el cargo diplomático “no lo considera como un castigo”. Está representando al país, hace relaciones públicas, aprende inglés y prefiere seguir haciendo su labor con bajo perfil y en la distancia.
Gustavo Petro no ha pasado de las críticas a Laura Sarabia a la acción de retirarla del Gobierno, un hecho que ha llevado a la oposición a considerar que la joven politóloga conoce secretos del primer mandatario.
