La crisis con la comunidad Emberá en Bogotá escaló este miércoles con un nuevo episodio de tensión. Desde la mañana, indígenas emberá katío ingresaron por la fuerza a la sede del Ministerio del Interior y mantuvieron retenidas a más de 1.200 personas, entre funcionarios y contratistas, en medio de disturbios y daños a la infraestructura en el exterior del edificio.
El ministro del Interior, Armando Benedetti, rechazó la toma de su sede y la retención de más de 1.200 funcionarios por parte de una facción emberá katío, en medio de manifestaciones en el centro de la capital. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/y5o2ufmTxs
— Revista Semana (@RevistaSemana) April 30, 2026
De acuerdo con el Gobierno nacional, los hechos no son aislados. En un comunicado oficial, el Ministerio del Interior señaló que desde hace al menos 15 días un grupo de familias emberá katío asentado en la UPI Florida, en su mayoría mujeres y niños, venía bloqueando las oficinas de la entidad, exigiendo la instalación de mesas de trabajo sobre temas como infancia, desarrollo económico, retorno, reubicación, permanencia en la ciudad y ayudas humanitarias.
Según esa versión, dichas mesas fueron convocadas y se realizaron entre el 16 y el 21 de abril, con participación de entidades del orden nacional y distrital. Sin embargo, durante el desarrollo de los encuentros, las exigencias cambiaron y se centraron principalmente en el traslado a un nuevo albergue, lo que derivó en bloqueos e incluso en episodios de agresión contra servidores públicos.
Miembros de la comunidad emberá katío se tomaron el Ministerio del Interior y retuvieron por horas a más de 1.200 funcionarios. También causaron daños en la infraestructura. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/i9Y8NWNEGL
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El documento agrega que el 28 de abril los voceros indígenas se retiraron del proceso de diálogo al insistir en que su única exigencia era el cambio inmediato de albergue y la negativa a regresar a la UPI Florida.
Frente a esto, las entidades plantearon alternativas como la entrega de inmuebles por la Sociedad de Activos Especiales (SAE), aclarando que los tiempos para su adecuación y administración podrían tardar entre tres y seis meses, propuesta que fue rechazada por la comunidad.
Ante la falta de acuerdo, el Gobierno propuso convocar una sesión del Sistema Nacional de Atención y Reparación Integral a las Víctimas (SNARIV), pero los manifestantes exigieron que se realizara de inmediato. Al no concretarse en ese momento, se retiraron de la mesa y retomaron los bloqueos.
Este 29 de abril, otros grupos se sumaron a las protestas, intensificando las acciones en las instalaciones del Ministerio y en las vías de acceso.
En video quedó registrado el momento en que miembros de la comunidad emberá se tomaron por la fuerza el Ministerio del Interior. El ministro Armando Benedetti alertó sobre la instrumentalización de niños, niñas y mujeres embarazadas. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/2MVxpgFBUq
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El ministro del Interior, Armando Benedetti, indicó que se mantienen abiertos los canales de diálogo, aunque el Gobierno expresó preocupación por el uso de menores de edad en medio de las protestas.
En el comunicado, la entidad señaló que algunos niños y adolescentes han permanecido en la vía pública pese a la oferta institucional de protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) y la Secretaría de Integración Social.
Por su parte, desde el Distrito, el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero Ardila, reiteró que Bogotá ha dispuesto atención humanitaria, pero insiste en que las soluciones estructurales dependen del Gobierno nacional, especialmente en lo relacionado con condiciones de seguridad para el retorno.
En medio del pánico, evacuaron a trabajadores del Ministerio del Interior mientras la comunidad indígena tomaba el edificio. A esta hora, reportan que la situación está controlada. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/O0BkzlCkGN
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La presencia de comunidades Emberá en la ciudad responde a desplazamientos desde regiones como Chocó y Risaralda, donde persisten problemas de orden público. En Bogotá, han sido ubicados en albergues temporales, mientras avanzan procesos de retorno que han tenido dificultades operativas y resistencia de algunas familias.
En su pronunciamiento, el Gobierno nacional sostuvo que, si bien respeta el derecho a la protesta, no permitirá afectaciones a terceros, al señalar que las acciones de este miércoles impactaron directamente a más de 1.200 personas que permanecían dentro de las instalaciones intervenidas.
Desde las 9:32 de la mañana personas pertenencientes a la comunidad Embera llegaron a las instalaciones del @MinInterior y entraron a la fuerza, dejando retenidos de manera irregular a aproximadamente 1300 personas, entre ellas servidoras y servidores públicos.
— Gustavo Quintero Ardila (@GAquinteroA) April 29, 2026
Ante las…
La situación se suma a una serie de movilizaciones, bloqueos y tomas de entidades públicas protagonizadas por comunidades indígenas en la capital, en medio de reclamos por garantías de retorno, mejores condiciones de atención y cumplimiento de compromisos institucionales.
Pero ese no ha sido el único episodio. En la mañana del 21 de abril, se confirmó que llegaron a la capital más de 800 indígenas misak, en 22 chivas, provenientes de Silvia, Cauca.

Y aunque estaba previsto que llegarían al Ministerio del Interior para ser escuchados, a última hora cambió todo y algunos de los integrantes de la minga indígena intentaron ingresar a la sede de la Cancillería, que está a pocas cuadras de la Casa de Nariño.
Lo que se sabe es que los indígenas decidieron viajar a Bogotá porque, supuestamente, en los territorios no son escuchados y se han presentado incumplimientos del Gobierno Petro.

Una de las molestias de los indígenas radica en una resolución de la Agencia Nacional de Tierras (ANT) que, al parecer, invadió algunos límites de títulos coloniales pertenecientes a la comunidad Misak.
Ahora bien, un escenario como el de la toma del MinInterior ya había ocurrido hace un mes. La última vez que se registró una llegada masiva de indígenas a Bogotá para reclamar al Gobierno nacional por promesas incumplidas, estas comunidades mantuvieron retenidos, por algo más de siete horas, a 1.200 trabajadores del Centro Administrativo Nacional; lo que para muchos se ha convertido en un modus operandi para presionar los acuerdos entre la Nación y los manifestantes.
