El presidente Gustavo Petro envió este jueves un sentido mensaje a los militares y policías del país, en el que los animó a seguir luchando por una nación “próspera y grande” a través de la paz.
Desde Saravena, Arauca, durante un acto con soldados que prestan seguridad en esta zona, el jefe de Estado aseguró que por estos días de Navidad se piedad en la reconciliación y la paz.
“Cuando se llega a estos días se piensa en la familia, se piensa en la paz, una paz que prácticamente no se ha podido conseguir en 200 años de vida republicana en nuestro país, pero que tiene que volverse una realidad, porque sin eso, sin la paz, no es posible construir una nación próspera y grande”, expresó Petro.

El mandatario aseguró que con la consecución de la paz se busca, entre otras cosas, que los policías y militares puedan retornar con tranquilidad a sus hogares para recibir el abrazo de sus seres queridos.
“Queremos que ustedes puedan retornar a sus hogares sanos y salvos, que puedan abrazar allá a la mamá, a la esposa, a la novia, a los hermanitos y hermanitas, que puedan abrazar el amor”, indicó el presidente
El mandatario agregó que quiere “que ese abrazo y ese calor sea la concreción de un esfuerzo del gobierno y de la sociedad para construir esa paz”.
Este mensaje contrasta con lo dicho este mismo jueves por el expresidente Álvaro Uribe, quien no ocultó su molestia por los ataques y atentados que han venido sufriendo algunos miembros de la fuerza pública en los últimos días, esto a pesar de que la ley establece duros castigos para quienes afecten la integridad de estos servidores públicos.
“No puede ser que pase el tiempo y se siga atentando contra nuestra fuerza pública. La aplicación efectiva a los agresores de las sanciones mayores contenidas en la Ley de Seguridad del Gobierno anterior, podría ayudar”, apuntó Uribe desde su cuenta de Twitter.
La ley de seguridad ciudadana a la que hace referencia Uribe fue sancionada el año pasado por el expresidente Iván Duque. La norma hace más severas las sanciones por conductas como la “violencia contra servidor público”.

Por ejemplo, sobre el homicidio, se consideró como agravante que sea cometido en contra de un uniformado, por lo que se castigaría con penas entre los 41 y 60 años de prisión. Esta sería una de las penas más altas que contempla el ordenamiento jurídico colombiano.
También es un agravante ocasionar lesiones personales a un miembro de la fuerza pública. Quien incurra en este delito no solo tendrá un aumento de dos terceras partes de la pena, sino que deberá pagar la sanción en la cárcel, pues la norma antes contemplaba que la conducta sea excarcelable.
Igualmente se establece que se considerará agravante del delito de violencia contra servidor público cuando esta se cometa contra un miembro de la fuerza pública. En este caso se aumentará la pena entre la mitad y las dos terceras partes.
Además del expresidente Uribe, también ha habido otros sectores que han salido a criticar al Gobierno actual por la forma en la que ha afrontado los retos de seguridad.
