El nombre de Euclides Torres volvió a ocupar la atención de los colombianos este 28 de septiembre, luego de que el Departamento de Estado de Estados Unidos notificara públicamente que le fue retirado el visado para ingresar a ese país. Al parecer, los norteamericanos le cobraron su cercanía con Gustavo Petro y los múltiples interrogantes que la opinión pública ha sembrado sobre su fortuna.
Él es considerado en los departamentos del Caribe como el líder en la sombra del Clan Torres, un poderoso grupo de barones políticos caracterizado por tener un bajo perfil y especializado en la contratación pública. Su rostro salió a la luz por el respaldo que le dio a la candidatura presidencial de Gustavo Petro y los aparentes favores que habría recibido de esa misma administración.

Torres es propietario de un robusto conglomerado empresarial que, de acuerdo con testimonios, amasaría millonarias concesiones en los sectores de energía y transporte. Al parecer, entre tantas cosas, el hombre estaría detrás del Sistema de Control y Vigilancia en Colombia, el negocio que vigila y recauda los trámites de tránsito que el Gobierno de Abelardo De La Espriella le quiere revocar.
Los entes de control también rastrean sus movimientos en el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge) con empresas ligadas al “Clan Torres”, pues se investigan presuntas irregularidades en la asignación de contrataciones durante la administración de Gustavo Petro. De acuerdo con denuncias, cientos de millones de pesos estarían involucrados.

Euclides Torres ha negado la existencia del grupo que lidera. Así quedó en evidencia en una declaración que rindió ante la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara de Representantes, revelada por SEMANA, cuando se le pidió que explicara su participación en la financiación de la campaña presidencial de Petro.
“No hago parte de ningún clan político y mucho menos dirijo el supuesto Clan Torres. Esa narrativa, que ha sido creada de forma malintencionada, ha tratado de vincularme con escenarios que no corresponden con mi actividad empresarial, pues mi ejercicio económico ha estado apartado del campo político”, comentó el reconocido empresario, hoy sancionado por el Gobierno de Estados Unidos.

En ese mismo testimonio, Torres aceptó que apoyó la campaña presidencial de Petro con un evento el 10 de septiembre de 2021: “Yo decidí colaborar, sin interés alguno, en aspectos generales de logística: nunca entregué dinero a Petro, ni a su hijo Nicolás, ni en general a ningún miembro de su familia”.
