El presidente Gustavo Petro pateó el tablero este lunes. En una sorpresiva declaración, el jefe de Estado sacó a tres de sus ministros, una movida que desató todo un debate político sobre las motivaciones de fondo de esta decisión.
Anunció la salida del ministro de Educación, Alejandro Gaviria, en medio de una profunda tensión que se desató en el Gobierno nacional por las críticas que lanzó sobre la reforma a la salud.

Este remezón tempranero, en apenas siete meses de Gobierno, revive el temor que se había sembrado en algunos sectores frente a la inestabilidad que suele haber en las administraciones de Petro.

Este ‘fantasma’ se ha hecho más presente si se tiene en cuenta que no son los únicos altos funcionarios que han salido del Gobierno en apenas 200 días de estar en el cargo.
Una de las primeras en abandonar el barco del ‘Gobierno del cambio’ fue la exviceministra de Energía, Belizza Ruiz, quien salió de su cargo en medio de agudas diferencias con la administración Petro, en especial con la ministra de Minas, Irene Vélez
Inconsistencias y supuestas mentiras de Vélez, así como informes falsos, hostilidad y poner funcionarios “a dedo” en juntas directivas que no cumplen con los requisitos técnicos que exige la ley, fueron algunas de las razones que dio Ruiz para salir de su cargo.
Pocos días después, el turno fue para la viceministra de Empleo y Pensiones, Flor Esther Salazar, quien dejó su cargo después de apenas un mes de haberse posesionado, al parecer, porque no la estaban teniendo en cuenta en la construcción de la reforma pensional.
Hace apenas 20 días, la puerta de salida fue para la entonces directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Concepción Baracaldo, quien presentó su renuncia al cargo luego de cuestionamientos en torno a su gestión y experiencia frente al ICBF.

“He aceptado la renuncia de la directora del ICBF. Asumirá su cargo Astrid Cáceres, profesional en pedagogía y ciencias sociales con maestría en educación y desarrollo comunitario”, confirmó el presidente Gustavo Petro.
Aunque no depende directamente de la Presidencia, otra de las renuncias que se han dado durante el actual Gobierno fue la del presidente de Ecopetrol, Felipe Bayón, quien recibió el cargo desde el 2017 y presentó su carta de renuncia el pasado 26 de enero. La decisión fue de mutuo acuerdo con la junta directiva y algunos sectores han indicado que habría existido presión del Gobierno para precipitar esta salida.
A esto se suman las barridas que ha hecho el Gobierno en la fuerza pública, el Sena, el Ministerio de Salud, entre otras entidades, donde han salido funcionarios de nivel medio y asistencial.
Se repite la historia
El libreto ya está escrito. Cuando Petro fue alcalde de Bogotá, solo en los dos primeros años en el Palacio Liévano, se produjo la salida de más de 20 altos funcionarios de la administración distrital. Esto llevó a múltiples analistas a expresar críticas, pues esta inestabilidad atentaba contra la gobernabilidad de la ciudad.

Recapitulando, y como si la historia se repitiera, a menos de seis meses de la posesión en la Alcaldía de Bogotá, a Petro le renunció el primer secretario de Gobierno, Antonio Navarro Wolf, y a los pocos meses le siguieron tres más: Guillermo Asprilla, Guillermo Jaramillo y Hugo Zárrate.
Posteriormente, cuando se produjo la destitución de Petro por parte de la Procuraduría, se dio la renuncia de todo el gabinete, que decidió salir a las calles a apoyarlo. Esto produjo que, luego de volver al cargo, el entonces alcalde tuviera que armar por completo su gabinete.
Se esperaba que esto trajera algo de estabilidad, pero nada más alejado de la realidad: al terminar su administración, Petro rompió récord: 43 cambios en su equipo de gobierno. ¿Se está empezando a repetir la historia?
