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La sorpresa que se llevó el rey de España en la posesión de Gustavo Petro

El acto en el que el nuevo mandatario tomó el mando del país estuvo lleno de varios simbolismos que sorprendieron a los invitados internacionales.


El popular y multitudinario evento de posesión del presidente Gustavo Petro contó con la participación en un mismo escenario de mandatarios y altos diplomáticos junto a personas de a pie que se acercaron a la Plaza de Bolívar para festejar la llegada del nuevo gobierno.

Pero uno de los lujos que se dio Petro fue contar con la presencia del rey de España, Felipe VI, quien en ocasiones envía delegados a los eventos a los que es invitado.

Sin embargo, en el caso de la posesión del jefe de Estado colombiano, no solo asistió sino que se le vio saludar de manera muy cálida tanto al nuevo presidente como a la primera dama de la República de Colombia, Verónica Alcocer, así como a la vicepresidenta Francia Márquez y al jefe de la diplomacia colombiana, Álvaro Leyva.

En el evento, todo transcurría dentro de la normalidad hasta que Petro, una vez posesionado, dio una orden a la Casa Militar: “Solicitó que traigan la espada de Bolívar”.

Tal era la exigencia del nuevo mandatario que hasta hizo una pausa en el evento de posesión hasta que llegara la espada, que fue llevada por cuatro hombres de la Guardia Presidencial, que la transportaron en la urna en la que está guardada en la Casa de Nariño.

El hecho generó asombro entre los espectadores, pero uno de los más sorprendidos fue el rey de España, quien durante el desfile de la espada por la tarima ubicada para la posesión fue el único de los invitados de honor que se quedó sentado.

Mientras los demás asistentes aplaudieron o se pusieron de pie, Felipe VI se quedó en su lugar y miró el acto en silencio.

Rey de España
- Foto: API

No se puede olvidar que esta espada simboliza la lucha que dio Simón Bolívar para liberar a los territorios de la región que estaban bajo el dominio español.

Para Petro, la lucha de Bolívar no ha concluido. Por eso prefiere la espada desenvainada, porque así le da valor a las palabras del Libertador: “No envainaré jamás la espada mientras la libertad de mi pueblo no esté totalmente asegurada”, las mismas que dejó el M-19 en una nota, cuando la robaron.

Petro incluso cita en su libro, Una vida, muchas vidas, cómo conoció al fallecido expresidente de Venezuela Hugo Chávez, el vínculo bolivariano con él y hasta la importancia de la espada de Bolívar.

“El venezolano era un militar que había intentado una insurrección y había fracasado. La izquierda venezolana no tenía capacidad de sacar el pueblo a las calles, por eso su sublevación se redujo a un golpe de Estado que tenía una plataforma ideológica profundamente bolivariana. Eso nos unía a él. El M-19 se había fundado sobre la idea de Bolívar como un eje de la construcción democrática. De ahí viene el símbolo de la espada de Bolívar”, se lee en el libro.

Son varias las espadas de Bolívar, y en realidad no hay certeza de que realmente le pertenecieran. Por los años de la gesta libertadora, la espada era un símbolo y un regalo que acostumbraban a darse entre altos mandos. Por eso no es del todo claro si la robada de la Quinta de Bolívar por el M-19 y que ahora reposa en la Casa de Nariño es en realidad la espada de combate. Tiene en su mango un escudo de la Gran Colombia, las tres estrellas de general y una decoración con hojas similares al olivo, que coincidentemente simbolizan la paz.

En todo caso, ahora este símbolo de la libertad fue el invitado de honor en la posesión del nuevo presidente. Las vueltas de la historia y de la vida hacen que Petro, un exmiembro del M-19, guerrilla que robó la espada hace 48 años, sea ahora el encargado de su custodia. Con la advertencia de que la mantendrá desenfundada porque es el símbolo, a su juicio, de la lucha vigente por la libertad.