Hay controversia en los pasillos del Congreso de la República por un viaje de legisladores a Rusia, patrocinado por la embajada de ese país en Colombia con 20.000 euros, cerca de 82 millones de pesos.
SEMANA conoció que en abril se extendió la invitación por varios despachos de la Cámara de Representantes con la promesa de que la embajada asumiría los gastos completos. Se constató que el oficio llegó a las comisiones II y III.

La convocatoria fue para acudir al Foro Económico Internacional de San Petersburgo entre el 3 y el 6 de junio: “Sin lugar a dudas, es uno de los dos mayores foros globales del mundo que, habitualmente, reúnen más de cien países participantes. Por ende, esperamos que sería de mucho interés y relevancia su asistencia para poderle abrir varios espacios y oportunidades a favor del poder legislativo de Colombia”, se registró en la invitación.
La embajada les propuso a los congresistas que, si era el caso, se encargarían de organizar la agenda de “cooperación internacional que servirá a favor del fortalecimiento de relaciones interparlamentarias, empresariales y humanitarias entre la Federación de Rusia y la República de Colombia”.

A renglón seguido, se describió que ese país asumiría los gastos relativos al ingreso al foro: “20 mil euros por persona, servicio de traducción, transporte, recibimiento en el aeropuerto internacional de San Petersburgo y traslados al hotel, comidas en la sede del foro”.
Fuentes del Legislativo informaron a SEMANA que los congresistas que habrían aceptado el viaje serían Érika Tatiana Sánchez Pinto, de la Liga de Gobernantes Anticorrupción; Gersel Luis Pérez Altamiranda, de Cambio Radical; Mónica Karina Bocanegra Pantoja, del Partido Liberal; Jorge Rodrigo Tovar Vélez, de la Asociación Paz es Vida; Víctor Andrés Tovar Trujillo de Cambio Radical.

También estarían en ese país las secretarias de las comisiones Segunda y Tercera, Magda Lorena Torres Bocanegra y Elizabeth Martínez Barrera, respectivamente, según las fuentes consultadas por SEMANA.
Entre otros aspectos, existe molestia entre algunos congresistas porque el viaje ocurrió durante la actividad legislativa y afectaría varios procesos. Además, reportan malestar en algunas colectividades porque el recorrido se realizó en época electoral.
