La explosión de un dron naval utilizado en la guerra de Ucrania encendió las alarmas este viernes en Rumania, miembro de la Otan y de la Unión Europea, después de que el aparato alcanzara el puerto de Constanza, una de las infraestructuras estratégicas más importantes del mar Negro. No se registraron víctimas, pero las autoridades activaron un amplio operativo de seguridad y evacuaron la zona.
El Ministerio de Defensa rumano informó que el dron se autodestruyó hacia las 10:30 de la mañana cerca de una terminal petrolera del puerto. Antes de la detonación, la zona había sido aislada por los servicios de inteligencia, la guardia costera y efectivos militares.

Horas después, la Marina de Ucrania confirmó que el aparato era suyo y sostuvo que había perdido el control durante una operación en el mar Negro debido a interferencias electrónicas rusas. Según Kiev, el dron se desvió de su ruta original y terminó acercándose a la costa rumana.

El incidente adquiere especial relevancia por el papel que desempeña Constanza en la guerra. Desde la invasión rusa de Ucrania en 2022, este puerto se ha convertido en una de las principales rutas alternativas para la exportación de cereales ucranianos y para el tránsito de mercancías que anteriormente salían por puertos bloqueados o amenazados por Rusia.
Las autoridades rumanas ordenaron la evacuación preventiva de playas y sectores cercanos al puerto. Más de mil personas fueron retiradas de la zona mientras helicópteros realizaban sobrevuelos para verificar si existían otros drones en el área.

La explosión se produjo apenas una semana después de otro incidente de seguridad en territorio rumano, cuando un dron ruso impactó un edificio residencial en la ciudad de Galați, cerca de la frontera con Ucrania, dejando dos heridos. Fue el episodio más grave registrado en suelo rumano desde el inicio de la guerra.

El presidente de Rumania, Nicușor Dan, afirmó que lo ocurrido constituye una consecuencia directa de la invasión rusa de Ucrania. En la misma línea, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, expresó su respaldo a Bucarest y señaló que los recientes incidentes de seguridad registrados en el país son resultado de la agresión rusa.
Rumania comparte una frontera de unos 650 kilómetros con Ucrania y ha denunciado en repetidas ocasiones incursiones de drones vinculados al conflicto. Según datos citados por las autoridades rumanas, desde que Rusia intensificó sus ataques contra infraestructuras portuarias ucranianas en el Danubio, se han registrado decenas de violaciones de su espacio aéreo.

Esta vez no hubo víctimas, pero el episodio vuelve a mostrar cómo los efectos de la guerra se extienden cada vez más allá de las fronteras ucranianas y alcanzan directamente a países integrantes de la Otan.
