Durante este 24 de septiembre, en el marco de la Asamblea de Naciones Unidas, se escuchó el discurso del presidente Abelardo De La Espriella, en voz del vicepresidente José Manuel Restrepo.

En uno de los apartes, De La Espriella se refirió a la economía y al crecimiento del país, uno de los puntos más complicados que ha tenido que maniobrar el nuevo Gobierno, tras la salida de Gustavo Petro del poder, debido al déficit fiscal y el panorama financiero.
“Mi administración está concentrada también en lograr que Colombia vuelva a crecer. Durante años hemos discutido cómo repartir mejor lo que tenemos. Es una discusión legítima y necesaria, pero insuficiente. También tenemos que preguntarnos cómo producir más”, dijo De La Espriella en voz de Restrepo.

Aseguró que los gobiernos no decretan el crecimiento económico, sino que crean las condiciones propicias para que ocurra, por lo que en la Patria Milagro buscarán que una idea pueda convertirse en empresa, una empresa en empleo y el empleo en bienestar para las persona.

Acto seguido, hizo una invitación:
“A quienes, desde cualquier lugar del mundo, están buscando dónde invertir, quiero invitarlos a que miren a Colombia. Es un país con acceso a dos océanos, con tierras productivas, recursos energéticos, una enorme biodiversidad, una posición geográfica privilegiada y un Gobierno que defiende la iniciativa privada. Pero, sobre todo, miren a nuestra gente”.
Se refirió a la transformación tecnológica que plantean, detallando que la idea es formar jóvenes para la superinteligencia, la robótica, la ciencia de datos, la agroindustria, la ingeniería y las nuevas economías.

Precisó que millones de colombianos no están esperando que el Estado les resuelva la vida, sino que les dé una oportunidad para construirla.
“Es ahí donde comienza a entenderse lo que yo he llamado la Patria Milagro. No es el nombre de un Gobierno ni tampoco la promesa ingenua de que nuestros problemas desaparecerán. No”, puntualizó.
El mandatario agregó que uno de sus objetivos es que la economía crezca con fuerza. Según el Gobierno, el crecimiento tiene que traducirse en el primer empleo de un joven, en la vivienda de una familia, en acceso a medicamentos de manera oportuna.

Al cierre de la intervención, volvió a reiterar la invitación:
“Con ese propósito, quiero hacerle una invitación al mundo: vengan a Colombia. Inviertan en Colombia. Crezcan y prosperen con Colombia. Crean en Colombia. No les prometo un país perfecto, pero sí les aseguro que trabajo sin descanso para construir una nación más segura, más próspera y con mayores oportunidades para su gente”, dijo.
