Los encontró en las profundidades del Catatumbo, en Norte de Santander, en manos del Frente 33 de las Farc que comanda Andrey Avendaño. Los dos guerrilleros del ELN permanecían sentados y recibiendo atención médica en medio de la selva. Uno de ellos, el más afectado, con una bolsa de suero y su pierna izquierda vendada, al parecer, por una infección crónica. “Me estaba desangrando”, narró él.
Estaban bajo el poder del comandante Avendaño ―narró Hernández- Mora― en una crónica que divulgó en SEMANA. Y él, según se observó en las imágenes, prometió entregar a los elenos a la Defensoría del Pueblo.
Pudo acribillarlos y acabar con sus vidas en medio de la cruenta guerra que libran las disidencias de las Farc con el ELN, un conflicto que ha dejado decenas de muertos y más de 5.000 desplazados en el Catatumbo, pero optó por auxiliarlos y brindarles atención médica.
“Soy venezolano, ingresé al ELN hace dos años, entrenaba en el vecino país, allá tenemos un campamento”, le contó a Hernández-Mora uno de ellos, quien posó para su cámara con los ojos vendados.
Sin dudarlo, dijo que quiere volver a su tierra y olvidarse de la guerra. “Mire que me dejaron botado (el ELN), me estaba muriendo cuando me consiguieron los otros pelados (los de Farc). Yo gritaba, pedía auxilio; cuando llegaron, pensaban que era el Ejército. Me quedé quietecito. ‘Aquí estoy’, les dije. ‘Me estoy muriendo. Necesito ayuda’, les expresé. Mi pierna se estaba pudriendo. Tenía gusanos. Me faltaba poquito para morir. En una hora hubiera estado muerto. Los pelados me salvaron la vida”, narró.
El otro guerrillero, menos herido, contó que ingresó hace cuatro años al ELN. “Entré porque me gustaba lo que era la política. Uno, a veces, no conoce el tema de guerra. No tiene conocimiento de eso. Uno no sabe por qué hay una confrontación entre guerrillas si somos como hermanos. Uno se sorprende, somos vecinos, en algunos casos familia”, expresó.

El comandante Andrey Avendaño habló frente a los dos elenos en su poder. “Se hará la entrega a la Defensoría del Pueblo, a la ONU y a la Iglesia Católica. Que reciban atención médica, lo fundamental es la salud”, dijo.

Y miró a uno de los subversivos y le afirmó: “Usted, en adelante, es libre de tomar su propio camino. Debe tener en cuenta que la guerra no es justa. No es buena con nadie. Que la guerra que se está librando en el Catatumbo es innecesaria, es de pobres contra pobres. Que no la iniciamos nosotros, sí el ELN en la región. Hombres y mujeres que, cansados de las represiones del ELN, tomamos la decisión de alzarnos en armas y hacer la lucha hasta que la vida lo permita”.
Avendaño es uno de los guerrilleros del Frente 33 que más insiste en la importancia de una negociación de paz. De hecho, se ha mantenido firme en los diálogos que adelanta el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Al final, los dos hombres fueron auxiliados por las Farc y trasladados a un sitio específico, donde serán entregados a la Defensoría del Pueblo. Salud Hernández-Mora narró que, durante la mañana en la que estuvo dialogando con los elenos heridos, escuchó bombarderos en esta región del país, donde la guerra en el Catatumbo no parece detenerse pronto.










