Hace algunas semanas, en Bogotá se prendieron las alarmas por una situación repetitiva con los centros estéticos y la administración de diferentes fármacos sin control. Esto, luego de que se registraran distintos casos de mujeres que fallecieron tras procedimientos, en los que no participaron profesionales de la salud y que se dieron en espacios clandestinos.

Uno de los más sonados fue el de Yenifer García, una mujer de 33 años que murió luego de someterse a una sesión de tatuaje, en la que le suministraron una supuesta anestesia para evitar el dolor que le producía dicho tatuaje.

La mujer falleció en una casa ubicada en la localidad Rafael Uribe Uribe tras presentar complicaciones en su salud y frente a las que las labores de reanimación no fueran efectivas. Durante las últimas horas se conoció el dictamen de Medicina Legal, que demostró cuál fue la causa de su muerte.
La muerte, según el reporte de la entidad, fue por “intoxicación medicamentosa combinada por fentanilo, midazolam y ketamina”. Es decir, la muerte se habría dado de manera violenta y se presume un homicidio.

El coctel mortal que le aplicaron a García se habría dado de manera ilegal. El concejal Jairo Avellaneda puso en evidencia que el responsable de la muerte de la mujer fue dejado en libertad tras ser capturado en flagrancia.

Asegura que con el dictamen la Fiscalía debe actuar con prontitud para dar con el paradero del hombre y ajusticiarlo, por haber aplicado de manera irregular, sin seguir los protocolos, ni tener los conocimientos, estos medicamentos a la mujer, que la llevaron a su muerte.
Es importante tener en cuenta que desde hace varias semanas se ha puesto la discusión sobre los controles de las autoridades a la administración de estos medicamentos y procedimientos quirúrgicos en centros no autorizados.

