Una preocupante radiografía sobre el diagnóstico del cáncer en Colombia reveló que algunos pacientes pueden pasar cerca de dos años esperando la confirmación de la enfermedad. En el 10 % de los casos colombianos analizados, el proceso tardó más de 670 días, mientras que el 21 % tuvo que esperar más de un año.

Los datos hacen parte de una investigación internacional publicada en la revista científica BMC Cancer, en la que participaron investigadores de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Salud de la Universidad del Rosario. El estudio comparó las rutas de diagnóstico en redes públicas de Colombia, Chile y Ecuador.
Para llegar a estas conclusiones, fueron analizados 1.019 pacientes adultos con cáncer confirmado: 303 en Colombia, 351 en Chile y 365 en Ecuador. Los investigadores reconstruyeron el recorrido de cada persona desde su primer contacto con los servicios de salud hasta la confirmación de la enfermedad.
Colombia registra mayores tiempos que Chile y Ecuador
Uno de los resultados que más llama la atención está en la comparación entre países. El tiempo mediano desde el primer contacto con el sistema de salud hasta la confirmación del cáncer llegó a 156 días en Colombia, frente a 111 días en Chile y 92 días en Ecuador.
Las demoras también varían dependiendo del tipo de enfermedad. Para el cáncer de mama, por ejemplo, la mediana en Colombia fue de 212 días, mientras que para el cáncer de cuello uterino alcanzó los 183 días, pese a que ambos hacen parte de las estrategias de detección temprana.
El estudio advierte que el mayor retraso no necesariamente ocurre antes de que el paciente acuda por primera vez al médico. Por el contrario, una parte importante del problema aparece dentro del propio sistema de salud, durante el recorrido entre esa primera atención y la confirmación definitiva del diagnóstico.
Autorizaciones y especialistas, entre las barreras
La investigación encontró que apenas el 17,8 % de los pacientes colombianos analizados siguió una ruta pública en la que pasó de atención primaria a secundaria y consiguió el diagnóstico después de pocas consultas.
Para otros, el recorrido fue mucho más complejo: aquellos que tuvieron que ir y venir entre diferentes niveles de atención y servicios registraron una mediana de 293 días para obtener el diagnóstico.
Entre los obstáculos identificados en Colombia aparecen las autorizaciones de las aseguradoras, la fragmentación en la contratación de los prestadores, problemas para coordinar la atención, limitaciones en servicios especializados y barreras para que desde la atención primaria puedan solicitarse determinadas pruebas o acceder a algunas especialidades.
Incluso acudir a servicios privados durante parte del proceso no necesariamente significó obtener más rápido una respuesta. Los pacientes que combinaron servicios públicos y privados registraron una mediana de 175 días hasta el diagnóstico, frente a 153 días entre quienes utilizaron exclusivamente servicios públicos.

La dimensión del problema cobra mayor relevancia ante las cifras de la enfermedad: las estimaciones citadas por la investigación señalan que cada año se presentan en Colombia más de 100.000 nuevos casos de cáncer y alrededor de 45.000 personas mueren por esta causa.
Ante los resultados, los investigadores plantearon fortalecer la identificación temprana de casos sospechosos desde la atención primaria, crear rutas rápidas de remisión, mejorar la coordinación entre los diferentes servicios y revisar los circuitos de diagnóstico.
La investigación concluyó que reducir los tiempos de espera exige intervenir tanto las barreras estructurales como las organizacionales y fortalecer las redes públicas para conseguir un acceso más oportuno y equitativo al diagnóstico de cáncer.
