El sistema de salud colombiano enfrenta sus días más oscuros, tras la crisis financiera y de sostenibilidad que se ha extendido y agudizado cada vez más. La desfinanciación estructural por parte del Gobierno Nacional ha impulsado el deterioro de la prestación de los servicios de las EPS y también la entrega de medicamentos.
La Nueva EPS, que es la entidad con el mayor número de usuarios en el país y que ha visto los mayores efectos del declive del sistema, tras el aumento desbordado de sus deudas, el impacto de las intervenciones estatales y fallas administrativas.

Recientemente se conoció una nueva situación con los afiliados a esta entidad. La Asociación de Usuarios de la Nueva EPS aseguró en varias denuncias que en Atlántico, desde la semana pasada, solo se está permitiendo la atención de pacientes con urgencias vitales en la Clínica General del Norte de Barranquilla.

De acuerdo con lo denunciado, la decisión fue tomada y será mantenida hasta nuevo aviso. Es por ello que veedores de salud están reunidos con funcionarios de la Nueva EPS desde el pasado miércoles, para hacerle frente a la situación, que afecta a miles de pacientes.

El veedor de la salud, Andrés Meza Pérez, aseguró que solo se estarían atendiendo casos como infartos, apuñalados o situaciones similares de urgencia vital. Además, detalló que están buscando verificar si pueden acudir a la Procuraduría, Defensoría del Pueblo o Personería de Barranquilla.

En el caso de que lleguen casos como fiebre o presión alta, son remitidos hacia otros centros asistenciales. Sin embargo, allí también se complicaría la atención de estos pacientes.
La situación se presenta en medio de una serie de cuestionamientos en contra de esta EPS, que actualmente se encuentra intervenida por el Gobierno, medida que ha sido insuficiente para seguir garantizando el bienestar de los usuarios.

